Pekín, 3 Nov. (Notimex).- El piloto alemán Michael Schumacher,
heptacampeón del mundo, reconoció que su regreso a la Fórmula Uno,
como sustituto del brasileño Felipe Massa en Ferrari, fue algo
emocional y no racional y aprovechó para desmentir su vuelta a las
pistas a principios de 2010 de la misma manera."No fue realmente una decisión racional, fue una decisión
emocional en la que, en ese momento, pensé 'por qué no, es media
temporada, podría ser divertido, además Felipe es como un hermano
para mí", indicó el alemán en el estadio Nido de Pájaro, donde ganó
la Carrera de Campeones de Pekín, al lado de su compatriota Sebastian
Vettel.
Massa sufrió un fuerte accidente al ser golpeado en la cabeza
por un resorte del amortiguador trasero izquierdo del coche de su
compatriota de Brawn GP, Rubens Barrichello; mientras Felipe
transitaba por la zona más rápida, lo que ocasionó que quedara
inconsciente y siguiera recto estrellándose contra las protecciones,
en el GP de Hungría de julio pasado.
Posteriormente, fue trasladado en helicóptero a un hospital en
Budapest, en donde se reveló que el brasileño tenía un corte en la
frente, una lesión en la parte izquierda de su cráneo y una conmoción
cerebral, motivo por el cual tuvo que retirarse de las competencias.
Schumacher fue escogido para sustituirle durante la temporada
2009, empezando en el GP de Europa y hasta final de temporada o la
recuperación total de Felipe Massa. Tras unos días entrenando con
karts y con el Ferrari F2007, Schumacher anunció días antes de la
carrera, que no volvería a pilotar por unos dolores en el cuello.
Finalmente, el probador Luca Badoer ocupó el puesto de Felipe
Massa en el GP de Europa de agosto donde terminó en el lugar 20 de la
general.
"Parte de la razón por la que me retiré fue para entregarle el
coche a él (Massa) porque se merecía permanecer en un equipo con el
mejor coche", agregó.