Dublín, 3 nov (EFE).- El Tribunal Supremo irlandés concedió hoy
al exclusivo club de golf de Portmarnock, en Dublín, el derecho a
denegar a las mujeres la condición de plenos miembros en sus
instalaciones deportivas y recreativas.
La sentencia ha generado una gran polémica en el país, donde el
golf goza de una enorme popularidad entre ambos sexos, así como
entre aficionados de todas las edades y clases sociales.
El asunto traía cola desde hace años, elevado a causa nacional
por la Autoridad de Igualdad a través de los tribunales, a los que
pedía una sentencia que obligase al citado club a cambiar sus
estatutos y normas de admisión.
En Portmarnock, las mujeres pagan una cuota anual y tienen acceso
a la mayoría de las instalaciones pero, por ejemplo, sólo pueden
jugar al golf a ciertas horas, una norma ratificada hoy por tres de
los cinco jueces que componen el Tribunal Supremo irlandés.
En su sentencia, el presidente de la corte de Justicia, Hugh
Geoghegan, consideró que el club ofrece "actividades externas", como
el golf, pero que su principal razón de ser es ofrecer servicios
recreativos a hombres, a modo de un "club de caballeros".
Por ese motivo, decidió que sus normas no son discriminatorias, a
pesar de que uno de sus compañeros en el citado tribunal, la juez
Susan Denham opinase lo contrario.
"El Club de Golf de Portmarnock es exactamente lo que su nombre
dice que es, un club de golf en Portmarnock (norte de Dublín).
Ofrece servicios de diferentes maneras para hombres y para mujeres",
arguyó la magistrada.
Tras conocer la decisión judicial, la Alianza por la Igualdad y
Derechos hizo un llamamiento a favor de la reforma de las leyes de
igualdad en Irlanda.
Su portavoz, Joanna McMinn, aseguró que "la exclusividad de
Portmarnock es un síntoma" de que la "discriminación y la
desigualdad hacia las mujeres todavía está presente en este
país".EFE