El primer try de SIC llegó a los 25 minutos del segundo tiempo, pero a CUBA lo golpeó más un efecto colateral de la acción: el pilar Alejandro Mato estaba tirado bajo los palos y así permaneció unos 4 minutos. Con el recuerdo de la desgracia de Juan Cruz Migliore de hacía 14 días, el silencio dominó las tribunas, mientras el mismo carro de golf estaba junto al rugbier asistido en el piso.
Pero un aplauso festejó la recuperación de Mato, que se puso de pie tras un intenso mareo que preocupó menos a los jugadores que al público. Y el susto dio paso al alivio general.
En la semana circuló por correo electrónico un mensaje de María José de Migliore, la mamá de Juanqui . Entre otras cosas, enunciaba: "Gracias... A la familia, a los amigos, a los vecinos, a la gente de CUBA, a los otros clubes, a los medios que difundieron la noticia con respeto y hasta con dolor.... Gracias a todos... Los quiero con el alma...".