Alex Álvarez
Nueva York (EEUU), 7 nov (EFE).- La figura del alero LeBron James
vivió una jornada especial e histórica a su llegada a la Gran
Manzana, donde por el día celebró junto a los Yanquis de Nueva York,
el vigésimo séptimo título de la Serie Mundial de béisbol, y por la
noche con los Cavaliers ganó 91-100 a los Knicks.
James desde el pasado miércoles, cuando los Yanquis derrotaron a
los Filis de Filadelfia, dijo que estaba "feliz" por el triunfo que
había conseguido el equipo suyo de toda la vida, en el deporte del
béisbol, y había felicitado por teléfono a jugadores como Alex
Rodríguez, Derek Jeter y C.C.Sabathia.
La estrella de los Cavaliers tuvo también la oportunidad de
viajar a Nueva York para el único partido que este año ambos equipos
disputaron en el Madison Square Garden y lo hizo el mismos día del
desfile popular de homenaje a los Yanquis que realizaron por el
histórico "Cañón de los Héroes" del centro de la Gran Manzana.
Después de haber vivido durante el día tanta celebración, a lo
campeón y al más puro estilo de "New York, New York", como
inmortalizó Frank Sinatra con su canción, James se convirtió en la
única estrella y centro de atención de la noche, en el mundo de la
NBA y en el legendario Madison Square Garden.
A pesar de ser del equipo rival y el verdugo que anotó 33 puntos
para darle el triunfo a los Cavaliers, los aficionados de los Knicks
lo ovacionaron y le volvieron a pedir con pancartas y gritos que
cuando sea agente libre su única selección sea la Gran Manzana.
James se olvido del pobre partido que el mismo y su equipo habían
jugado la noche anterior frente a los Bulls de Chicago y que
perdieron en su campo por 85-86, para dominar a los Knicks, con un
parcial de 40 tantos en el primer cuarto.
La estrella de los Cavaliers, que además entregó nueve
asistencias y logró ocho rebotes, quedó cerca de superar al escolta
de los Lakers de Los Ángeles, Kobe Bryant, como líder activo de más
puntos conseguidos en el Madison Square Garden.
Mientras que James mejoró su promedio a 30,4 puntos, Bryant
promedia 30,5 en 11 visitas al campo de los Knicks.
De nuevo, James no dejó ninguna duda que el ambiente de
"Broadway" le genera una inspiración especial y una motivación que
no tiene en otras ciudades y campos de la NBA, incluido el Quicken
Loans Arena, en Cleveland.
James anotó 19 puntos en el primer cuarto, la tercera mejor marca
que ha logrado como profesional, para el periodo inicial de un
partido y los Cavaliers lograron el sexto partido consecutivo frente
a los Knicks y el cuarto en el Madison Square Garden.
"El ambiente fue increíble", declaró James. "Había una gran
cantidad de estrellas en el campo y como dije era desbordante saber
que se encontraban figuras de los Yanquis y Jay-z (rapero)
viéndote".
James señaló que ante tanta clase, se sintió como el actor que
estaba sentado en el escenario y todos ellos lo estaban observando.
"No podía fallar a nadie, era el momento de demostrarles que
también nosotros podemos hacer grandes cosas con nuestro equipo",
destaco James. "Pero además este edificio es muy especial, muy
especial".
Entre las figuras que estuvieron presentes en el partido para ver
a James estuvo el ex pelotero puertorriqueño Bernie Williams, que
también ganó la Serie Mundial con los Yanquis, y ahora es un
destacado músico, nominado para los Grammys Latinos, y que fue el
encargado de tocar el himno nacional con la guitarra.
También estuvo presente Reggie Jackson, otro de los legendarios
de los Yanquis, que llegaron para demostrarle a James lo importante
que sería su llegada a los Knicks.
James no quiso hablar del asunto y se limitó a decir que puede
jugar en cualquier parte del país y con cualquier equipo de la NBA,
pero lo que si reconoció es que en Nueva York es donde más
repercusión y brillantez siempre tiene su "show".
El base Mo Williams aportó 12 puntos y el reserva Daniel Gibson
llegó a los 11, mientras que el pívot Shaquille ONeal logró sólo
siete en 19 minutos de juego, sin que él tampoco, el mayor "showman"
natural que hay en la NBA pudiese hacerle sombra a James.
Los Knicks (1-5) fueron liderados por el pívot David Lee, que
encestó 21 puntos y logró seis rebotes, mientras que el escolta
Larry Hughes, ex compañero de James aportó 18 puntos y el alero
italiano Danilo Gallinari llegó a los 17.
Pero de nuevo, los Knicks se mostraron como un equipo perdedor y
sin un líder carismático y ganador, de ahí que cada día tengan más
espacio libre en su tope salarial para a partir del 1 de julio
ofrecer todo el dinero a James, lo único que falta por conocer es si
el jugador más mediático de la NBA lo quiera aceptar.EFE