* Ve al equipo celeste con fortaleza de grupo para llegar lejos
México, 7 May (Notimex).- Joaquín Beltrán se ha convertido en
titular indiscutible con Cruz Azul en el Torneo Clausura 2008, donde
ha empezado a vivir un segundo aire futbolístico, ahora con la meta
de buscar su tercer título como profesional tras el par ganado con
Pumas de la UNAM.El defensa comenzó el actual torneo con los 90 minutos contra
Santos, sólo estuvo 46 minutos ante Tigres de la UANL y aunque luego
siguieron cuatro jornadas en las que no estuvo presente, a partir de
la fecha siete frente a Pachuca no volvió a ausentarse un solo minuto
de la formación celeste.
"Estoy contento y tranquilo por lo que me ha tocado hacer dentro
de la cancha. Como lo comenté desde que llegué aquí, tengo un gran
agradecimiento con la directiva y el cuerpo técnico por haberme
abierto las puertas y la mejor forma de corresponder es hacer las
cosas lo mejor posible en la cancha", dijo.
Tras la calificación directa de la Máquina a la fase final, pese
al descalabro 0-2 ante Atlas en la fecha 17 y última de la campaña
regular, el zaguero central se mostró feliz por el buen
funcionamiento del equipo cementero.
"Gracias a Dios las cosas han salido bien, tanto a nivel
personal como grupal, y la meta es seguir por ese camino y tratar de
aportar cada minuto que esté en la cancha para bien del equipo",
comentó Beltrán.
Varios aspectos han influido para que la Máquina camine con una
regularidad, uno de ellos la unión del grupo, el cual lo convierte en
aspirante a llegar al objetivo que se ha quedado trunco desde 1997
para la institución: su noveno título de liga.
"Es mi segundo torneo en el equipo y sin duda éste fue un torneo
de transición en muchos aspectos. Se fue gente importante que también
llevaba muchos años en la institución y llegó la oportunidad para
gente joven con una gran proyección y futuro en Cruz Azul, en el
futbol mexicano y tal vez en el plano internacional", destacó.
Ello en referencia a la salida del argentino César "Chelito"
Delgado y la consolidación de César Villaluz en el cuadro celeste,
donde insistió la unión del plantel ha sido clave.
"Hemos encontrado una fortaleza en el grupo, que es muy unido y
trabaja al parejo, que ha mostrado una gran disposición y se ha
sobrepuesto a diversos factores que complicaron la campaña, algunos
positivos como los llamados a la selección de muchos compañeros,
otros dolorosos como las suspensiones o lesiones", acotó.
Aunque se quedaron seis fechas sin su goleador Miguel Sabah y el
uruguayo Nicolás Vigneri, además de quedarse algunas fechas sin los
jóvenes Julio César Domínguez, Edgar Andrade y César Villaluz para
disputar el Preolímpico, aseveró que el equipo mantuvo regularidad.
"El equipo ha mostrado aún así un funcionamiento, ha logrado
mantener un paso constante y eso es algo importante, que nos hace
pensar que si somos capaces de mantener esa fortaleza y solidaridad
dentro y fuera de la cancha como grupo, y el funcionamiento y el
estilo que hemos adquirido, el equipo puede llegar muy lejos".
Para esta temporada, que busca redondear con una buena liguilla,
el zaguero acepta que aparte de la felicidad que ha logrado en el
plano futbolístico, se complementa en el aspecto personal con el
nacimiento hace ya un año de su hija.
"El ser padre es un giro en la vida de cualquier persona en
muchos aspectos. No nada más ves ya por tu esposa sino por una
familia que va creciendo, ya tienes otras metas, otras obligaciones,
pero la realidad es que ha sido una gran bendición para mi esposa y
para mí el ser padres en un mundo tan complicado como el de ahora".
Insistió que esta nueva etapa "es una motivación especial, no
quiere decir que ahora sea diferente, pues en general ha sido siempre
mi característica y mi posición luchar y trabajar al cien por ciento
a cada momento, pero sí es especial saber que ya es un ser humano que
amas con todo tu corazón hace del presente un momento especial en mi
carrera y mi vida".
Estos momentos agradables llegan un año después de su paso por
Necaxa, donde no calificó a la liguilla en ninguno de los dos torneos
que jugó, aunque recuerda su participación en la Copa Libertadores.
"Se comentó que fue una situación de regular a mala y yo no lo
veo así. Necaxa es un equipo en transición y a pesar de que en la
liga no se calificó a ninguno de los dos torneos tuve la oportunidad
de jugar casi todos los partidos y se logró calificar a Libertadores,
que fue algo histórico para Necaxa y para la ciudad de
Aguascalientes".
Agregó que "desgraciadamente no se llegó más lejos (calificaron
a octavos de final), pero lo tomo como una experiencia diferente,
donde las metas que se propusieron como institución y como equipo no
se cumplieron pero hubo aspectos interesantes y positivos, que que me
hicieron crecer como jugador y como persona".
El 10 de mayo del 2007, Beltrán jugó con Hidrorrayos el juego de
vuelta de los octavos de final de la Libertadores ante Nacional de
Uruguay en el estadio Azteca, serie que perdieron por global 2-4,
ello porque el Victoria había sido rentado para la realización de un
concierto de la cantante colombiana Shakira.