9 de mayo de 2008, 01:15 AM
(NotiFight.com) Martín Castillo se retiró del boxeo.
Este púgil capitalino que aprendió a boxear en Tepito y que humilló al extraordinario Floyd Mayweather como amateur, tiene 31 años de edad y se encuentra en plenitud de facultades físicas y mentales.
Se va con la seguridad de que se hizo de un nombre dentro del difícil mundo del pugilismo de paga, en el que aparece como el único vencedor -dos veces- del venezolano Alexander ¨Explosivo¨ Muñoz, actual campeón supermosca de la Asociación Mundial de Boxeo.
Martín, apodado ¨El Gallo¨, peleó por México en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96. El sorteo lo puso de buenas a primeras con el rumano representante de Alemania, Zoltan Lunka, quien mostraba credenciales de campeón mundial mosca aficionado en 1995. Castillo perdió con puntuación de 13-7. El choque fue muy parejo, pero los jueces se inclinaron hacia el competidor con fama. Lunka conquistaría la medalla de bronce. El campeón olímpico fue el cubano Maikro Romero.
La noticia del adiós de Castillo la dio ayer el mentor Frank Espinoza.
¨Platicamos varias veces en las últimas dos semanas y Martín llegó a la conclusión de que fue todo para él¨, explicó Espinoza. ¨Sintió que no era el mismo cuando peleó contra Fernando ¨Cochulito¨ Montiel (en su última salida, en la que perdió por nocaut en cuatro asaltos, el pasado 16 de febrero) y está feliz con lo logrado en el boxeo¨.
Su triunfo como amateur sobre Mayweather se dio en Estados Unidos y refleja el altísimo nivel técnico de Castillo.
Mayweather alcanzó bronce en Atlanta 96, en pluma. Ahí derrotó en dieciseisavos de final, 16-3 al armenio Artur Grigorian; en la segunda ronda superó por apretadísimo 12-11 al cubano Lorenzo Aragón, y luego cayó por 9-8 contra el búlgaro Serafim Todorov.
Como amateur, Castillo forjó cifras de 160-20, 90 KOs. Como profesional -lo fue en todo el sentido de la palabra- tuvo 33-3, 17 noqueados.
Martín debió lidiar con el handicap de la fragilidad de sus cejas, que le traicionaron cuando dejó el título supermosca de la AMB en Japón, en 2006, contra Nobuo Nashiro.
Frank Espinoza administra negocios propios en California. Es un hecho que ya le tiene un buen trabajo a Martín. Quizá también pronto lo veamos convertido en entrenador de peleadores del Espinoza Boxing Club. ¡Suerte, campeón!