Madrid, 11 May (Notimex).- Despedirse de la afición del
Barcelona con una derrota 2-3 ante Mallorca en el estadio Camp Nou
fue un duro golpe para el ánimo del técnico holandés Frank Rijkaard y
los jugadores azulgranas."Me siento una pequeña parte del conjunto. Ha sido una noche
triste para el conjunto y también triste para mí", señaló el
entrenador, quien justificó la reacción negativa de los aficionados
por la derrota.
"La plantilla estaba preparada para un ambiente así. Ha sido una
lástima. Una noche triste. Hemos visto en el campo lo que esperábamos
antes del partido. Había una gran energía negativa para salir fuera",
indicó.
Añadió que "el público tiene que demostrar cómo se siente. El
Barça tiene que ser un equipo que transmita y sus seguidores quieren
un equipo ganador. No nos podemos quejar del público".
Por otra parte, el holandés admitió que en esta temporada, el
equipo no tuvo la suficiente fortaleza para salir avante en sus
compromisos.
"El equipo tiene que ser más fuerte que las circunstancias. A
menudo eso se ha cumplido, pero a veces las circunstancias han sido
más fuertes que el equipo", comentó.
La escuadra azulgrana fue derrotada 2-3 ante Mallorca, al dejar
ir una ventaja de dos goles, tras los tantos del francés Thierry
Henry (17) y el camerunés Samuel Eto'o (56).
Por el conjunto visitante marcaron Borja Valero (67), el también
camerunés Pierre Webó (70) y Daniel González Güiza (90), goles que le
dejaron un sabor amargo a los jugadores y cuerpo técnico del "Barça".