México, 15 May (Notimex).- Los revendedores fueron los más
beneficiados con el renacimiento del americanismo, pues una vez más
obtuvieron jugosas ganancias a expensas de los aficionados que
tuvieron que pagar por un boleto más del 100 por ciento de su precio
original.Con el objetivo de tener un estadio Azteca pletórico para el
partido de esta tarde entre América y Santos de Brasil, los boletos
tuvieron un costo de 50, 100 y 150 pesos, sin embargo, como es una
costumbre los revendedores se adueñaron de la mayoría de las
entradas, y fue donde comenzó el "calvario" de la afición.
Entre 300 y 450 pesos oscilaban los precios por un boleto,
cantidad que muchos estuvieron dispuestos a pagar, no así otros
tantos que prefirieron ver el partido desde algún otro lugar y
ahorrarse ese dinero.
"La verdad están muy caros, no puedo pagarlos, somos tres y
serían casi mil pesos", comentó Javier, padre de familia que optó
junto con su esposa e hijo abandonar el "Coloso de Santa Ursula"
pese a que ya había hecho el gasto del estacionamiento.
A falta de poco más de una hora para el inicio de las
hostilidades, el inmueble no registraba ni la mitad de su capacidad y
parecía que no habría una buena entrada.
Esta situación, sin embargo, fue tomando forma y las tribunas
cambiaron su color cemento por el azul y amarillo que las inundó
conforme el silbatazo inicial se acercaba, hasta registrar casi un
lleno.