Día de reuniones cumbre en River. Del técnico con sus dirigidos más representativos dentro del plantel. De los futbolistas solos. Del presidente con el jugador del club más señalado de la semana: Oscar Ahumada. ¿Las razones? Reforzar los compromisos que se fijaron tras la eliminación de la Copa Libertadores, unificar criterios y ponerle paños fríos a las declaraciones públicas, pues los últimos días fueron por demás agitados a partir de las palabras del volante, quien, entre otras cosas, cuestionó la actitud de los hinchas millonarios a la hora de alentar al equipo.
El primer cónclave fue antes de la práctica de ayer en el predio que River tiene en Ezeiza, donde, en primera instancia, el técnico Diego Simeone tuvo una charla de quince minutos con los referentes del equipo, entre los que estuvieron Ahumada, Ariel Ortega, Paulo Ferrari, Sebastián Abreu y Eduardo Tuzzio. Luego, el Cholo se retiró junto con su ayudante Nelson Vivas y se juntaron todos los futbolistas del plantel para mantener otra conversación. El objetivo de Simeone es que "todos tiren para el mismo lado" y que "se corten las polémicas" para lo que queda del torneo Clausura, que el conjunto millonario encabeza junto con Estudiantes, a cinco fechas del final.
Por estos días, la prioridad de Simeone es tocar las fibras íntimas de sus dirigidos. No quiere detenerse más tiempo en el pasado y pretende, a partir de la adversidad, provocar una reacción anímica del plantel para lograr el único objetivo que tiene por delante el club de Núñez: el torneo Clausura. Quienes tienen acceso a la intimidad del vestuario millonario dan cuenta de que el Cholo desplegó nuevamente parte del repertorio que utilizó tras la eliminación con San Lorenzo. Algo así como refrescar el duro mensaje del último viernes, cuando frente a los futbolistas dijo: "Fíjense cómo salen porque hay que ganar el campeonato como sea" .
Sin dudas, las controvertidas declaraciones de Ahumada, que criticó el mutismo de los hinchas millonarios en el encuentro con San Lorenzo, generaron un cimbronazo en el medio de la frustración por haber quedado fuera de la Copa Libertadores. El presidente del club, José María Aguilar, citó a Ahumada a una reunión en su oficina. La misma se concretó por la tarde y los voceros del titular informaron que fue en "términos cordiales y en tono conciliador". De acuerdo con lo informado por allegados al presidente, se ratificó la continuidad del jugador, pero aún falta definir el valor de la sanción económica. La misma se determinaría en la próxima reunión de la comisión directiva, que anoche se suspendió nuevamente, algo que se viene repitiendo en las últimas semanas. Otras versiones indicaron que hubo otra charla entre Aguilar, Abreu, Ponzio y Ferrari por el tema de los premios del campeonato, pero no pudo ser confirmado.
El arquero Juan Pablo Carrizo también habló de los dichos de Ahumada. "Lo que dijo Oscar fue para una parte de la gente. Para el grupo que canta en contra de nosotros y que distorsiona todos. La gente de River es más seguidora que la de Boca. El club tiene un domingo normal de 50.000 personas y no se nota porque la cancha es muy grande", dijo el arquero en el programa Area 18 , de TyC Sports. El caso Ahumada aún da mucho que hablar en el convulsionado planeta River.
-
Carrizo ve a D´Alessandro y cambia de vereda Carrizo opinó sobre su relación con D´Alessandro (fueron compañeros en 2002), con quien mantuvo un duro cruce en el partido con San Lorenzo: "No había relación entre nosotros, no nos saludábamos cuando concentrábamos. Por eso dije que no tenía relación y no tenía obligaciones con él. Nosotros tratamos de no marcarles diferencias a los chicos que concentran con nosotros".
Por Martín Castilla
De la Redacción de LA NACION