BRASILIA (AP) - Un ex boxeador y un reconocido senador brasileños pidieron el miércoles en una carta abierta al líder cubano Fidel Castro dar "una nueva oportunidad" y permitir que dos pugilistas cubanos, que estuvieron desaparecidos en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, participen en el mundial de boxeo de Estados Unidos y en los Juegos Olímpicos de China.
La carta fue publicada en las páginas editoriales del diario Folha de S. Paulo y está firmada por el ex boxeador brasileño Eder Jofre, de 71 años, bicampeón mundial; y Eduardo Matarazzo Suplicy, de 66 años, senador por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
Al considerar que los boxeadores cubanos Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara "reconocieron el error de abandonar la delegación (cubana) en vísperas de las luchas (en los Panamericanos de Río)... que ya están de vuelta al seno de sus familias y que son campeones olímpicos con posibilidades de ser nuevamente vencedores, pedimos que Cuba les pueda dar una nueva oportunidad como merecen todos los seres humanos", dijeron Jofre y Suplicy en su nota titulada "Carta abierta a Fidel Castro".
Castro dijo que Rigondeaux y Lara ya no tenían cabida en el equipo cubano de boxeo, y consideró la posibilidad de que Cuba no participe en el mundial de Estados Unidos para evitar "ofrecer carne fresca a los tiburones de la mafia".
"Si eso significa que Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara no podrán representar a Cuba en el campeonato mundial y después en las Olimpiadas de Pekín, nos gustaría hacer un apelo humanitario al gobierno de Cuba" para que les permita acudir a ambas competencias, dijeron los brasileños en su carta.
Jofre y Suplicy destacaron, sin embargo, que cualquiera fuera la decisión de las autoridades cubanas sobre los dos pugilistas, deseaban resaltar su respeto a ella porque "ambos sabemos que no debemos interferir en las decisiones internas y soberanas de cada país".
El bicampeón olímpico y mundial Rigondeaux y el campeón mundial Lara desaparecieron el 22 de julio de la Villa Panamericana y no se presentaron a sus respectivas peleas. Ambos fueron arrestados por la policía brasileña 11 días después en un balneario cerca de Río de Janeiro porque se vencieron sus visas y fueron deportados a Cuba a comienzos de este mes.
La empresa promotora alemana Arena dijo que los dos boxeadores firmaron contratos profesionales de cinco años, y la embajada germana en Brasil indicó que ambos solicitaron visas de trabajo para Alemania.
Sin embargo, a su regreso a Cuba, Rigondeaux y Lara aseguraron que nunca intentaron desertar.