Por Julian Linden
MONTPELLIER (Reuters) - El ala de la selección de Tonga Hale T-Pole y el octavo de Namibia Jacques Nieuwenhuis fueron suspendidos el martes por un partido por el tribunal de disciplina del Mundial de rugby que se disputa en Francia, luego de haber sido expulsados durante el fin de semana.
T-Pole fue sancionado por un cruce con el samoano Leo Lafaiali'i, mientras que Nieuwenhuis recibió idéntico castigo por un cruce alto sobre el Segunda línea de la selección de Francia Sebastien Chabal.
El domingo, T-Pole se ganó la indeseable distinción de ser el primer jugador en ver una tarjeta roja desde su introducción en el Mundial en el 2003, cuando fue enviado a los vestidores durante la victoria de su equipo por 19-15 en Montpellier.
El jugador se declaró culpable de la falta, pero le dijo al oficial judicial (OJ) Terry Willis que golpeó con su antebrazo a Lafaiali'i pero que el primer punto de contacto fue con el codo.
"El OJ aceptó el descargo, pero determinó que el antebrazo del jugador golpeó luego el rostro de Lafaiali'i y que la decisión del árbitro de expulsarlo del campo de juego fue correcta," explicaron los organizadores del torneo en un comunicado.
"La suspensión para una falta menor es de dos partidos, sin embargo, el OJ decidió en este caso que la sanción debía ser de un partido considerando la declaración del jugador y otros atenuantes," prosiguió.
El castigo de Nieuwenhuis también fue reducido luego de que el OJ Bruce Squire determinó que su falta fue brusca, pero no intencional.
"El oficial judicial decidió que, principalmente porque el cruce fue brusco y no estuvo impulsado por ninguna intención de dañar al oponente," explica un comunicado.
"Esto se reduce a una suspensión por un partido, ya que no existen agravantes sino un conjunto de atenuantes incluido el historial previo del jugador y el hecho de que se disculpó con el jugador rival tras el partido," añadió el comunicado.
Chabal quedó aturdido por el impacto, pero se recuperó, pudo continuar jugando y apoyó dos tries para la victoria de Francia por 87-10 en Toulouse.
Las suspensiones elevaron a siete el número de sanciones de este tipo en los primeros 10 días de competencia, luego de que la International Rugby Board, máxima autoridad del deporte en el mundo, prometió eliminar el juego violento.