OSAKA, Japón (AP) - A un mes de haberle dado a Panamá su primera medalla de oro panamericana en 36 años, Irving Saladino se apresta a ir por un desafío de mayor envergadura: regalarle a su país otra dorada que jamás en la historia pudo atrapar en un mundial de atletismo.
Osaka, tras la escala anterior en Río de Janeiro, podría convertirse en el peldaño más alto para este insaciable canalero de 24 años, quien además afirma a quien lo quiera escuchar que se subirá a lo más alto del podio en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
"Ya llegará el día y la hora en que sea campeón de todo", es una de las frases de cabecera del "Canguro" Saladino, un ingeniero electrónico que es el número uno de la clasificación mundial de la Federación Internacional de Atletismo.
"Y en Osaka me siento con fuerzas para ganar el oro", agregó el saltador, quien por carencias en las estructuras en el deporte de país se entrena en Sao Paulo.
Bajo la orientación del brasileño Nélio Moura Moura, ex técnico de Marren Maggi y Jadel Gregório, Saladino mejoró mucho su desempeño. Los saltos pasaron de los ocho metros y los campeonatos y las medallas desbordaron sus bolsillo.
Con el cuatro veces campeón mundial Iván Pedroso en baja, Saladino es uno de los grandes favoritos para atrapar el oro en Osaka. El cubano Pedroso terminó cuarto cuando Saladino ganó el oro en Río.
"Voy para ganar y para romper mi mejor marca. Voy con la meta, si Dios quiere, de saltar más de los 8.56 metros que logré en el 2006", afirmó Saladino, quien se acaba de entrenar durante una semana en un centro para atletas de alta competición en la ciudad de Kobe.
A pesar de que viene en alza, Saladino sabe que no puede dormirse en los laureles.
En la última reunión en Kalamata, Grecia, el local Luis Tsatoumas le mandó un claro mensaje al saltar 8,66 metros en lo que fue el mejor registró que se establece este año, superando los 8.53, con que el panameño dominó en las pruebas de Río de Janeiro y Holanda.
Tsatoumas consiguió además la octava mejor marca de todos los tiempos y ganó la prueba por delante del cubano Luis Felipe Meliz (8,20) y del ucraniano Oleksyi Lukasevich (8,11).
"Osaka va a ser duro", dijo Saladino, quien no participó de la prueba en Grecia pero se refirió a ella. "Yo luché para llegar a ese puesto (de número uno) y ahora todos quieren quitarme".