Por Rob Taylor
CANBERRA (Reuters) - La policía arrestó el jueves a siete personas después que manifestantes tibetanos y chinos residentes en Australia protagonizaran algunos incidentes, en el inicio del traslado de la antorcha olímpica en Canberra.
Miles de partidarios de Pekín fueron transportados en autobuses hacia la capital australiana para presenciar el paso de la llama olímpica por la ciudad, superando a los cientos de activistas que abogan por el Tíbet.
La policía tomó medidas de seguridad sin precedentes y arrestó a siete personas.
Dos activistas del Tíbet se acercaron peligrosamente al convoy de la antorcha mientras el mismo se acercaba al Parlamento y fueron separadas del lugar por la policía. Una de ellas gritaba: "ellos están torturando a mi país."
En tanto un hombre, que se sentó en la calle ante el paso de la caravana gritando "dejen de matar al Tíbet," fue retirado rápidamente por los efectivos policiales.
Los cánticos de "Una China" vociferados por los defensores de Pekín, sumados a los zumbidos de los didgeridoos -instrumentos musicales de los aborígenes de Australia-, ensordecieron a los espectadores antes del inicio del relevo.
Docenas de banderas chinas y olímpicas flameaban al límite del Lago Burley Griffin de Canberra, ubicado frente al edificio del Parlamento.
China esperaba que el relevo de la antorcha olímpica fuera un símbolo de unidad de cara a los Juegos de Pekín en agosto, pero el evento se vio opacado por las manifestaciones contra el país organizador que tuvieron lugar en varios países con motivo de su represión frente a las protestas en el Tíbet.
Cientos de policías extras fueron solicitados para proteger la llama, que será trasladada por 80 portadores a través de 16 kilómetros de calles con barricadas.
Los activistas tibetanos de Canberra, que alzaron banderas con leyendas como "No incendien al Tíbet" y "Derechos Humanos para un Tíbet Libre," dijeron que planeaban realizar una manifestación pacífica, aunque temían ser abrumados por el gran número de partidarios de Pekín.
"Estamos algo inseguros, pero realmente esperamos que nuestra voz pueda ser escuchada en Pekín," expresó el tibetano Tenzin Dhargy.
"Permaneceremos juntos y trataremos de mantener la calma," aseguró.
Las manifestaciones complicaron el paso de la antorcha por varias ciudades europeas y su única escala en Estados Unidos.
(Reporte adicional de James Grubel; Editado en español por Javier Leira)