OSAKA, Japón (AP) - A Derrick Atkins no le incomoda ser el tercer mejor del mundo en los 100 metros. De hecho, le gusta.
El velocista bahameño ha quedado relegado a un segundo plano con miras a la final del domingo en el mundial de atletismo, que asoma como un duelo particular entre el estadounidense Tyson Gay y el jamaiquino Asafa Powell, dueño del récord mundial.
"Ellos están arriba, luego estoy yo y después viene el resto", señaló Atkins el viernes. "Pero si todo me sale bien el domingo, los papeles pueden voltearse".
Atkins, de 23 años, fue eliminado en la primera ronda del mundial de Helsinki 2005, pero esta vez es un candidato firme al podio.
"Estoy tranquilo con que nadie me tome en cuenta", afirmó. "Si la atención se enfoca en dos, yo paso inadvertido".