QUITO (AFP) - El director técnico de Ecuador, Luis Fernando Suárez, calificó el martes de "política" la prohibición de la FIFA de disputar partidos internacionales en ciudades que estén a más de 2.500 metros de altura, lo que afecta a Quito (a 2.800), donde la selección ecuatoriana logró clasificar a los dos últimos mundiales.
"Sobre este tema hay dos aristas. Primero, la parte médica, en la que no me puedo meter. Es algo que no conozco y no podría hablar. Y de allí, creo que es una situación más política que otra cosa", dijo el timonel al diario El Universo.
"Con esta resolución se está desconociendo a una parte de un país", agregó Suárez, y apuntó que contra eso deberán "pelear los países involucrados".
Consideró que será un "reto" jugar fuera del bastión quiteño las eliminatorias para la Copa del Mundo de Sudáfrica-2010 después de que Ecuador animó las dos últimas ediciones como el tercero de Sudamérica.
El DT manifestó que la tricolor "no tendría ningún problema en jugar en otro lugar. Tenemos suficientes argumentos futbolísticos para jugar y clasificar en cualquier parte".
"Solo cambiaríamos de sede. Nada más. En el resto no cambiaríamos absolutamente nada", añadió.
El Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) resolvió el domingo prohibir los cotejos internacionales a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, alegando razones médicas y para proteger la salud de los jugadores.
El asistente de Suárez, el también colombiano Armando Osma, declaró que la "FIFA adopta esta medida porque se atentaría contra la vida, pero si la mente no me falla, nadie ha muerto en un juego en la altitud".
El presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, anunció el lunes desde Zúrich que "defenderemos a muerte nuestro derecho a jugar fútbol en alturas superiores a los 2.500 metros, y el derecho a jugar en Quito las eliminatorias (mundialistas) como se ha venido haciendo".
Calificó de "absurda" la decisión de la FIFA.