.Washington, 30 Abr (Notimex).- Gigantes de Nueva York, en su
calidad de actual campeón de la NFL, visitó hoy la Casa Blanca, donde
fue recibido por el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush,
quien los felicitó por su victoria en el Súper Tazón 42 sobre
Patriotas de Nueva Inglaterra.
En una recepción celebrada en el Jardín Sur de la Casa Blanca,
el mandatario estadounidense dio la bienvenida y felicitó al cuadro
neoyorquino, por su inesperada victoria sobre los "Pats" por un
cerrado marcador de 17-14 en el Estadio de la Universidad de Phoenix,
en Arizona.
En la ceremonia estuvieron presentes miembros del gabinete de
Bush, así como el presidente de Gigantes, John Mara; el entrenador en
jefe Tom Coughlin, y todos los jugadores, encabezados por el mariscal
de campo Eli Manning, nombrado Jugador Más Valioso del pasado "Juego
Grande" de la NFL, además de algunos seguidores del equipo.
En su discurso, Bush recordó el escabroso paso de Nueva York a
través de la temporada 2007, que comenzó con dos derrotas al hilo y
terminó con una sorpresiva victoria sobre unos Patriotas de Nueva
Inglaterra que buscaban la temporada perfecta, luego de llegar con
marca de 18-0 al "súper domingo".
"Gigantes de Nueva York tiene archivada una de las grandes
historias del futbol americano; este club supo llevar adelante esta
gran tradición y quizá muchos podrían decir que este es,
probablemente, el más emocionante capítulo jamás escrito en la
historia de Gigantes", aseguró el presidente estadounidense.
Asimismo, recordó que "después de todo, ustedes empezaron la
temporada y permitieron 80 puntos en sus dos primeros juegos. Eso
podría llamarse un comienzo flojo", el que recompusieron con una
victoria sobre Pieles Rojas de Washington.
No obstante, Bush no olvidó la victoria del cuadro de la "Gran
Manzana" sobre el equipo de su estado natal, Vaqueros de Dallas, en
el juego divisional de la postemporada.
Y aunque dijo ser un buen deportista, tampoco pudo dejar pasar
la oportunidad de bromear respecto de la "maldición" de la cantante
Jessica Simpson, quien habría distraído al mariscal de campo texano,
Tony Romo, por lo cual dijo que "vamos a mandar a Jessica Simpson a
la Convención Nacional Demócrata".
De parte del equipo, el entrenador en jefe Tom Coughlin
agradeció las palabras del mandatario, al decir que "es un verdadero
privilegio para nosotros estar aquí. Gracias por invitar a los
Gigantes de Nueva York a la Casa Blanca".
Asimismo, habló de la visita del equipo al Centro Médico del
Ejército Walter Reed, donde convivieron con soldados heridos, lo
cual, aseguró el entrenador y algunos jugadores, los dejó muy
impresionados.
"Los Gigantes de Nueva York de 2007 fueron llamados los
`guerreros del camino' (por su desempeño como visitantes), pero no
somos nada comparados con los verdaderos guerreros, los guerreros que
visitamos hoy en el Walter Reed", aseguró.
Por último, los representantes del equipo campeón de la NFL le
entregaron al presidente dos obsequios, un jersey con el número 42 y
un balón conmemorativo del Súper Tazón 42.