Nadal, un cambio de era por confirmar ante un Federer tocado pero no hundido
afp - lun 07 jul - 09h20
LONDRES (AFP) - La victoria de Rafael Nadal el domingo en el césped de Wimbledon, el terreno favorito de su gran rival, Roger Federer, podría ser el comienzo de una nueva era, que deberá confirmar en las tres grandes citas de la temporada, los Juegos Olímpicos, el US Open y el Masters.
El español, rey de la tierra batida, conquistó su primer Wimbledon con una victoria que por primera vez era pronosticable, después de su final del año pasado y de que ganara su primer título sobre césped en Queen's justo antes del torneo de Gran Slam.
La palpitante final, la más larga de Wimbledon (4 horas y 48 minutos) y una de las mejores, si no la mejor, pudo decantarse por cualquiera de los dos pero terminó con el brillante triunfo del español de 22 años en cinco sets por 6-4, 6-4, 6/7 (5/7), 6-7 (8/10), 9-7.
Nada que ver con el triunfo en tres aplastantes sets 6-1, 6-3 y 6-0 que el número dos mundial asestó al número uno en la final del último Roland Garros, el cuarto consecutivo que ganaba. Pero esta vez el tenista zurdo destronó al suizo en su torneo más querido, donde había ganado los cinco últimos trofeos.
Federer estaba totalmente abatido tras su derrota. Nadal logró imponerse en el torneo que era su jardín, algo que él nunca ha conseguido hacer en el del mallorquín, Roland Garros.
El suizo, debilitado por una enfermedad al comienzo de la temporada, no ha ganado ninguno de los tres primeros 'grandes' del año, algo que no le sucedía desde que llegó al número uno en 2004.
Pero su reacción de gran campeón, remontando dos sets en contra, y el margen que mantiene respecto al resto del pelotón impiden pronosticar su declive definitivo, aunque ahora tendrá que superar la inmensa decepción que no podía disimular el domingo.
Fue "la derrota más dura" de su carrera, un "desastre" incomparable incluso con la paliza de Roland Garros, decía, reconociendo que ahora su objetivo es "intentar" volver a jugar bien de cara a los Juegos Olímpicos de agosto en Pekín y al US Open.
Pero, a pesar de caer en Londres como su ídolo Bjorn Borg hace 27 años, que más o menos con su misma edad fue desbancado por otro jugador de 22 años, John McEnroe, Federer sigue siendo "el mejor", como reconocía sinceramente Nadal una vez más.
La del domingo fue una final entre dos campeones inconmensurables, una de las mejores de la historia, y el Federer aturdido de los dos primeros sets demostró una fortaleza sin parangón levantando el partido en el tercero y empatando en el cuarto, para pelear hasta el final el definitivo quinto set.
Cedió ante el único tenista del circuito que puede medirse a él de igual a igual pero, aunque permitiera a Nadal usurparle su corona londinense, Federer sigue dominando el circuito y no ha dicho su última palabra. El magistral suizo está sin duda tocado, pero no hundido.
Comentario(s)