La Copa Davis tendrá un aperitivo
lanacion - jue 28 ago - 02h00
Por José Luis Domínguez
Enviado especial
NUEVA YORK.- El US Open marcha con estilo neoyorquino; esto es, a puro vértigo. Bajo un sol que todo lo chamusca, el último Grand Slam de la temporada vio una tercera jornada que incluyó el contundente debut de Agustín Calleri y la despedida de Eduardo Schwank. De los once argentinos que vinieron a Flushing Meadows, sólo cuatro superaron el primer listón, y el último en conseguirlo fue el riocuartense, que tendrá como próximo rival a Nikolay Davydenko. El número 5 del mundo, a diferencia de su compatriota Marat Safin, cree que Rusia está en condiciones de derrotar a nuestro país en la semifinal de la Copa Davis, que se jugará dentro de tres semanas en Parque Roca.
Cerca de los 32 años, Calleri cuenta con una abundante experiencia en el circuito. Con ese oficio más su potencia, velocidad de pelota y mucha solvencia le sobró para derrotar al juvenil Austin Krajicek, jugador universitario e invitado especial, por 6-2, 6-2 y 6-1, en 1h18m. En la cancha 4 se vio un duelo sin equivalencias entre un profesional acostumbrado largamente a esta clase de compromisos en un Grand Slam y un zurdo que recién busca dar sus primeros pasos en el tour. "Había que salir a ganar y tenía que hacer mi juego en tres sets, más allá de que no conocía a mi rival. Traté de estar concentrado y no regalar nada, y creo que hice las cosas bien", dijo el Gordo, que también analizó lo que puede suceder con Davydenko: "Es duro, juega sobre la línea, es rápido, devuelve bien y es parejo en todo, y por algo es un top ten". Los antecedentes no ayudan al argentino, que perdió las cuatro veces que se cruzó con el ruso, incluidas dos finales (New Haven 2006 y Estoril 2003) y tampoco consiguió arrebatarle un set.
Davydenko tampoco tuvo problemas en su presentación y se sacó rápidamente de encima al israelí Dudi Sela por 6-3, 6-3 y 6-3. Después, habló con LA NACION sobre la Copa Davis. "Todos estaremos allí, todos queremos prepararnos y todos queremos ganar. En Buenos Aires estaremos los cinco jugadores."
-¿No está preocupado por el comportamiento del público?-No, está bien, porque si jugáramos en Moscú eso significaría más presión para nosotros. Pero en la Argentina no sentiremos esa presión y trataremos de dar el máximo. Tenemos un buen equipo e intentaremos ganar. La verdad es que ahora no veo a la Argentina como un equipo muy fuerte; tampoco vi que jugadores como Nalbandian o Cañas, o alguno de los otros, hayan tenido grandes resultados en las últimas semanas, por eso creo que tenemos chances de ganar.
-Pero, por ejemplo, cuando vinieron en 2003 no les fue bien.
-Sí, bueno, esa vez perdimos 5-0. Pero Safin se lesionó y a Kafelnikov ya no le interesaba mucho el tenis. Yo volvía de una lesión, y encima eran mi primer torneo y mi primera Copa Davis. No debí haber jugado esa serie, pero no teníamos un equipo esa vez en la Argentina. Y ahora los cinco estamos en buena forma y jugando muy bien. Insisto, tendremos una buena posibilidad esta vez.
Davydenko demostró tener buena memoria sobre aquella serie que marcó su debut, en el Monumentalito de River. Y se mostró muy confiado. Si alguien pensaba que no llegaría a esta semifinal de la mejor manera -en los Juegos de Pekín insinuó que estaba "agotado y sin motivación"-, deberá olvidarse, porque ayer cambió de opinión: "Puede ser que haya estado un poco cansado, pero ahora estoy muy bien, esto es un Grand Slam y me siento en buena forma". La noticia tampoco es la mejor para Calleri, pero de todos modos habrá que esperar para saber si el riocuartense puede cortar la racha negativa ante el ruso.
Comentario(s)