Diez promesas que no se hicieron realidad
18 agosto 2009 12:29 PMYahoo! Deportes. Alejandro Farffann
Fueron grandes promesas, los compararon con Pelé, Maradona, los mejores de la historia, los grandes pagaron a precio de oro por el potencial y entonces, a mitad de camino, algo sucedió y las promesas se quedaron en eso, promesas, las metas muy lejos y las comparaciones se convirtieron en dolorosos recuerdos para aquellos que apuntaron lejos y no llegaron. Estas son las diez grandes promesas del fútbol del continente americano que se quedaron cortas.
FREDDY ADU:
Cuando el DC United lo firmó a los 14 años, era el nuevo "Pelé" del fútbol mundial. Hoy, después de pasar sin pena ni gloria por la MLS y la liga francesa, juega a préstamo como suplente en la devaluada liga protuguesa.
NERY CASTILLO:
El belicoso mexicano despuntó como gran goleador con el Olympiakos griego en el 2000, llamando la atención de los grandes y poderosos.El Shakhtar ucraniano aseguró su fichaje por 20 millones de euros mientras las selecciones de Grecia, Uruguay y México se disputaron su concurso. Su temperamento incontrolable le costó la titularidad y fue enviado a préstamo al Manchester City, donde también fue traicionado por su mala conducta. Sus disputas con la prensa mexicana, su bajo nivel físico y futbolístico lo tienen condenado en el desconocido Dnipro Dnipropetrovsk.
GIOVANI DOS SANTOS:
Uno de los protagonista del campeonato mundial Sub 17 que ganó México en el 2005 catapultó a este hijo de la escuela barcelonista al estrellato prematuro. El Barça lo ascendió al primer equipo y junto a Ronaldinho pintaba para genio internacional. Sin embargo su juventud le traicionó y no supo manejar la fama recién adqurida. El Barcelona apostó por Bojan, otra joven esperanza y Gio se marchó al Tottenham. Tras una temporada gris, pasó al banco y de ahí al Ipswich de la segunda división inglesa. Tiene una nueva oportunidad este año en los "Spurs" para devolver la confianza a los que apostaron por él.
DENILSON:
El genio de las piernas mágicas irrumpió con el Sao Paulo en 1994 y se convirtió en el objeto del deseo de los grandes clubes europeos. En 1998 el Betis rompió todos los récords al pagar 40 millones de dólares por él. Dos temporadas después regresaba a préstamo al Flamengo después de uno de los más sonoros fracasos de la historia de la Liga. Desde el 2000 vistió con más pena que gloria las camisetas del Bordeaux, Al Nasr, FC Dallas, Palmeiras, Itumbiara, Xi Mang Hai Pong y Anorthosis Famagusta.
MARCELO ZALAYETA:
Desde las gloriosas gestas de Fernando Morena, el "negro" Luis Cubilla o Enzo Francescoli, el fútbol uruguayo no disfrutaba de la presencia de un goleador de clase mundial. La aparición de Zalayeta revolucionó el mercado mundial y la Juventus se llevó el tesoro en 1997. Una temporada después el ex Peñarol iniciaba un periplo que le llevaría por el Empoli, Sevilla, Perugia y Napoli.
FERNANDO CAVENAGHI:
Sus 55 goles en 89 partidos con River Plate encumbraron a "Cavegol" como el jugador con mejor promedio goleador del mundo. De inmediato le tiraron la pesada lápida de ser el sucesor natural de Gabriel Omar Batistuta y por supuesto, todos querían al fenómeno del gol. El dinero del petróleo ruso se impuso y el Spartak de Moscú adquirió su pase en 2004. Con tan sólo 12 goles en 51 partidos, los rusos lo enviaron al Bordeaux francés donde ha mejorado sus números, pero en el que parece ha llegado al techo de su carrera. Resultó no ser Batistuta.
LUCAS CASTROMAN:
El conductor del Vélez Sarsfield multicampeón de América y del mundo a finales de los 90, estaba destinado a ser la inversión a largo plazo del fútbol argentino en la mitad de la cancha. La Lazio de Roma se apuró a contratarlo para sustitur a la "Brujita" Verón . Para los romanos la llegada de Castroman era la garantía de la vigencia en el trono del fútbol italiano. Hoy, Castroman lucha por no descender en Racing de Avellaneda, después de haber vestido otras cuatro camisetas sin éxito. Nunca tuvo logros con la selección argentina.
OMAR BRAVO:
Es el más reciente fracaso del fútbol mexicano. Adorado en su país, buscó suerte en Europa. Tras una agotadora novela con Jorge Vergara, dueño del equipo de Guadalajara, quién le advirtió que su llegada al Deportivo La Coruña sería un fracaso rotundo, Bravo se marchó. Tan sólo una temporada después y sin haber jugado un partido completo en España, el bueno de Omar regresó a decirle a Vergara que estaba dispuesto a "picar piedra y empezar desde cero" para ganarse un lugar en la plantilla de Chivas.
LUIS JIMÉNEZ:
Su apodo define lo que los chilenos esperaban de este habilidoso creativo. El "Mago" Jiménez fue el fichaje estrella del Inter de Milán en el 2007. Después de haber mostrado sus dotes en Ternana, Fiorentina y Lazio, le llegaba la responsabilidad de conducir a la gloria a un gigante mundial. Nunca pasó de estar algunos minutos en la cancha en torneos de importancia menor para el Inter y esta temporada pasó a West Ham United de Inglaterra, un equipo que siempre lucha por no descender.
ARIEL ORTEGA:
La aparición del "Burrito" al inició de los años 90 en River, garantizaba la continuidad del futbol "maradoniano" en la albiceleste, y la gloria para el club que lograra ficharlo. Tenía todo lo que un genio requiere en una cancha de fútbol. Tristemente el alcoholismo y sus problemas sentimentales arruinaron la carrera del crack argentino. Su escandalosa expulsión en el Mundial de Francia ante Holanda, su paso sin triunfos por Valencia, Sampdoria, Parma, Fenerbahçe, Newell's e Independiente Rivadavia de la segunda división argentina, con dos regresos fugaces a River; son el sello de lo que puso ser y no fue.



