Por uno de esos estereotipos absurdos que se forman inexplicablemente, muchos fanáticos tienen la impresión de que el béisbol mexicano es un gran productor de lanzadores, más no así de jugadores de posición. En cambio, nombres como los de Vinicio Castilla, Jorge Cantú, Juan G. Castro, Humberto Cota, Erubiel Durazo, Gerónimo Gil o Adrián González, no han estado relacionados en ningún momento con el montículo y sí han vestido con mucho éxito una franela de Grandes Ligas en las últimas tres o cuatro temporadas. De hecho, Alfredo Amézaga es otro azteca que también ha desmentido esta frívola teoría con respecto a los beisbolistas mexicanos: "Es que soy un utility que juega en cualquier lado del terreno. Creo que eso fue lo que me ayudó a mí, y desde luego también la velocidad, no digo que vuelo, pero sí me ayuda a ser un pelotero más completo, a salir de la banca y tocar la pelota o a ser usado como corredor emergente. Eso es lo que más me ha ayudado a mi". Amézaga, quien debutó en el 2002 con los Angelinos de Anaheim (hoy Angelinos de Los Ángeles), viajo por algunos equipos más hasta llegar a los Marlins de Florida en el 2006 y establecerse definitivamente por su versatilidad, tanto dentro del cuadro como en los jardines, en una novena donde los atletas latinos tienen mucha influencia: "No quiero decir que los latinos somos mejores, pero yo creo que eso ya lo sabe la gente, la afición, hasta los mismos compañeros del equipo tuyo dicen que los latinos siempre traen muchas cosas buenas, en el terreno, el locker, o en el dogaut. Yo creo que es eso, que los latinos siempre tienen la sangre del pelotero y siempre juegan con el corazón. Mucha gente no juega con el corazón, pero yo digo que el latino se entrega más". Con más de cinco años de trabajo en las Grandes Ligas, Amézaga pasa la mayor parte del año en los Estados Unidos, mientras el resto de su familia permanece en tierra mexicana: "Cuando yo vine me era muy difícil, porque no hablaba la lengua y en lo económico tampoco estaba bien. Sufrí mucho. Lo único que te puedo decir es que si no hubiera sido por la familia que tengo, por mis amigos, y también por los amigos que me encontré aquí en Estados Unidos, yo no hubiera sido nadie, ni hubiera estado aquí. "Yo creo que cuando tienes una familia buena puedes llegar a donde sea. Lástima que muchos peloteros se quedan en el camino porque no aguantan. Lo mejor que me pasó en la vida es tener una familia como la que tengo ahora". Miembro de la selección tricolor en el primer Clásico Mundial celebrado en el 2006, Amézaga se entregó con mucha nobleza a la inolvidable tarea de representar a su país: "Siento que hicimos un buen papel, a lo mejor era muy temprano, porque no estábamos completamente listos. Pero yo creo que el pitcheo de México siempre ha sido bueno. Ojalá el siguiente se concentre la selección más tiempo. Estoy seguro que tendremos una mejor actuación que en el pasado Clásico". Empero, mientras el siguiente Clásico llega en el 2009, Alfredo aguarda con paciencia la hora de redimir a México, hasta tanto, entrega lo mejor de sí en cualquier sector del diamante cada vez que su equipo de los Marlins lo necesite. |