Miguel Ángel González fue el primer cubano que dirigió un equipo en Grandes Ligas. Eso sucedió en 1938, cuando tomó las riendas de los Cardenales de San Luis de forma interina. Han pasado más de 65 años de aquel hecho y, pese a los tantos inconvenientes extradeportivos, todavía los cubanos mantienen viva su presencia en el mejor béisbol del mundo, no sólo como jugadores, sino también como directores de equipos. Aunque Fredi González no sostiene ningún lazo familiar con aquel Miguel Ángel de los años 30, en cambio, se suma a una lista de siete ilustres nombres de ex atletas de la Isla que han prestado servicio como pilotos en el puente de mando: "Me han dado una oportunidad, y estoy muy agradecido. Ahora está en mí la posibilidad de mostrar lo que se puede hacer", confiesa orgulloso González. Lo curioso es que, con su designación como manager de los Marlins de Florida, Cuba quedó como el país con mayor número de directores en la historia de las Ligas Mayores después de Estados Unidos. Entre las naciones latinoamericanas, sólo República Dominicana tiene la cifra más próxima. Cuatro dominicanos han estado al frente de un elenco ligamayorista desde que Ozzie Virgil pisó un diamante norteamericano en 1956. No obstante, Fredi manifiesta encontrarse más centrado en lo que puede conquistar su novena que en lo aportado a la leyenda del pasatiempo cubano con su propio nombre. De hecho, siente la necesidad de soñar con el futuro sin temor alguno: "Tenemos un equipo joven, que tiene mucho talento, así que hay muchos años por delante de nosotros". Siempre dispuesto, conversador, atento, este habanero mantiene una extraordinaria disposición para vivir el mejor momento de su carrera profesional. Sabe que el club se encuentra ubicado en una de las divisiones más equilibradas de la Liga Nacional, aunque su optimismo le mantiene alejado de las energías negativas: "Esta división es difícil, pero nuestro pitcheo es muy talentoso. En los relevistas tenemos muchachos que tienen una gran oportunidad este año, como Henry Owens y Matt Lindstrom, tenemos buenos brazos ahí." Durante el primer mes de la temporada, los Marlins acumularon un promedio de 500 entre los desafíos ganados y los perdidos. Apenas se alejaron a tres partidos de diferencia del primer lugar y su juego, tanto de visitantes como de locales, fue muy parejo al obtener resultados de 7-7 y 6-6, respectivamente. En este mes de mayo, los peces se mantienen al asecho de los Mets y los Bravos en la carrera hacia los playoffs. Pero, en cualquier caso, la meta se orienta en luchar por la victoria hasta el final de la temporada: "Siempre, asegura resueltamente Fredi. A nadie le gusta perder. Todos quieren estar en los playoffs. Nosotros también". Es lo que esperan los fanáticos de la Florida y lo que quieren los jugadores de los Marlins. Empero, para Fredi, es más que un deber y va más allá de un compromiso. Es una deuda con la historia de su pueblo y con la leyenda del béisbol cubano. Foro: Hablemos de béisbol |