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Martín Muñoz-Elena, Yahoo! Telemundo
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El problema del Barcelona
Martín Muñoz-Elena, Yahoo! Telemundo
16/05/2007

 
El Barcelona tiene un problema. Sonríe mucho, da pases mágicos, es adorado por patrocinadores, temido por los rivales y lleva una R colgando del cuello.

Ronaldinho, el jugador mejor pagado del mundo, ya no es la solución a los problemas de Barcelona, ahora él es el problema.

Un equipo de fútbol no deja de ser, aunque a veces no lo parezca, un grupo de individuos que tienen cuentas pendientes entre ellos. Hay malos "rollos" entre compañeros como sucede en todas las oficinas del mundo. Unos ganan más dinero que otros, como pasa en cualquier fábrica y siempre, siempre hay un "favorito" del que manda, igual que en todas las escuelas. Por eso, cuando las cosas empiezan a ponerse mal, los grupos tienden a dejar de funcionar, los equipos se deshacen y llega el Getafe y te mete cuatro.

La crisis del Barcelona no es en realidad de juego. Ni de talento. Tampoco es mental como afirma Guti (quizá el menos indicado para hablar de cuestiones de la mente). La crisis del Barcelona es la reedición de todos los vicios que hundieron al equipo catalán en la época de Gaspart.

Antes de que llegara Laporta el Barcelona no ganaba títulos, sufría una hemorragia económica que arrastraba al club a la quiebra y cada temporada se afrontaba con la dejadez propia de aquel que sabe que solo le esperan decepciones en su futuro.

Las sirena se encendió en la campaña en la que el Barcelona hubo de fichar a Antic para evitar que el club se hundiera en los puestos del final de la tabla. El serbio le dió la vuelta al equipo, lo colocó en Europa y se salvaron de la quema. Nuevo presidente, nuevo entrenador, nueva era.

Reijkaard abolió los favoritismos, terminó con los contratos astronómicos que lastraban las arcas y el club mismo se convirtió en la única estrella. El Barcelona volvió a ser equipo, los títulos se agolparon en las vitrinas, el juego deslumbró a Europa entera, la magia regresó al Camp Nou y la ilusión ahogó la angustia.

En el centro del éxito, Ronaldinho comenzó a brillar. Demasiado. Pronto se hizo evidente para todos que el jugador era mejor de lo que se esperaba. Y los que le rodeaban empezaron a pedir más. Cuando lo consiguieron, siguieron pidiendo. No han dejado de hacerlo.

Ronaldinho ha dejado de ser parte del equipo. Entrena en el gimnasio, se ausenta de los entrenamientos, desaparece en los partidos y su nombre está en la prensa constantemente asociado a su "posible" marcha a otro equipo. Consecuencia, mal rollo.

El hermano del jugador sigue sin estar feliz con los 10 millones de dólares libres de impuestos que cobra el jugador. Más. Y si no se van. A Milán. O a Londres.

Peor rollo todavía.

Para el entrenador, el problema es aún mayor. Si permite a la estrella ser demasiado estrella, el equipo acaba desintegrándose. Para referencia, consultar capítulo Real Madrid, sección galácticos.

Desgraciadamente para el Barcelona, el que manda en el equipo no es el entrenador, digan lo que digan. El que manda en el Barcelona tiene menos de un milímetro de espesor, viene en distintos colores y tamaños y se llama Euro. Millones de ellos que llegan al club siguiendo la estela de Ronaldinho.

A todo esto, las conversaciones para la extensión del contrato van a reanudarse esta semana.

El Barcelona tiene, en este momento, dos opciones:

Hacer de tripas corazón, aprender de los errores de pasado, negarse a revisar el contrato del jugador y si este se quiere ir, traspasarlo al Milan o a cualquier equipo que quiera pagar 125 millones de euros. Fue bonito mientras duró, pero el fútbol es así.

Aceptar las condiciones abusivas de entorno del jugador, alienar al resto de la plantilla, dificultar en extremo el trabajo del entrenador y convertir al jugador en una "prima donna" que eventualmente disminuirá su rendimiento, porque al fin y al cabo tiene contrato hasta que cumpla 34 años...

La difícil es la primera. Nadie quiere ser el presidente que dejó marchar a Ronaldinho. Ese es el dilema del Barcelona. Ese es su problema.

Foro: ¿Es el fin de una época para el Barcelona?
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