Hugo Sánchez ha prometido, al menos, darle una nueva identidad a su selección Mexicana. Quiere que la gente y los jugadores, claro, se identifiquen con un estilo, una manera de interpretar esta nueva era futbolística. Hasta aquí, hemos visto planteos tácticos similares a los que Hugo utilizaba en Pumas y en su corto pase por el Necaxa: es decir, un parado 4-4-2. Y, aunque nunca repitió una misma alineación, los titulares de turno sabían muy bien como tenían que jugar. El proceso anterior nos ofreció, con distintos grados de éxito, distintas variantes partido a partido, convirtiéndose muchas veces en una eterna e interminable polémica de cuál era el sistema que se utilizaba. Pocas veces hubo un consenso general. De todos modos, el jugador mexicano mostró capacidad de adaptación a lo que pretendía su entonces entrenador. Hoy, el Tri de Hugo ha jugado bien de a ratos, no ha tenido continuidad en el volumen futbolístico y esto seguro se debe a la falta de trabajo y acoplamiento colectivo. Por eso creo que esa identidad que el técnico reclama se empezará a ver al final de los dos torneos oficiales que México tiene por delante. Allí veremos las variantes que ofrecen los jugadores convocados como la que ya vimos contra Irán, por ejemplo, donde Jimmy Lozano apareció como contención al lado de Torrado. Y conforme se vayan dando los resultados, veremos si hay flexibilidad para defender un resultado o ir a buscarlo, o si se muere con una sola idea táctica. Lo que sí, este proceso tiene algunas situaciones favorables que antes no ocurrían, empezando desde el arco. Oswaldo sabía de antemano que con Lavolpe el aro era suyo. Ante el buen momento de Ochoa, no me parece que éste sea el caso con Hugo. El Tri recibe a sus "europeos" consagrados y llenos de confianza y uno tiene que pensar que Osorio, Pardo y Salcido serán titulares inamovibles para los juegos más importantes. Queda por ver quién será el Segundo central cuando llegue Rafa Márquez. Osorio puede jugar allí siempre y cuando el "gringo" Castro le llene los ojos a Hugo. Si no, la opción es Magallón como central por izquierda, pero habrá que ver si no le pesa su inexperiencia en los partidos más bravos. Hemos visto a Ramón Morales jugar como lateral izquierdo, pero creo que los partidos importantes los deberá jugar Salcido que es más marcador de punta. En los costados, Andrés Guardado ha demostrado una y otra vez que es un intocable y, Fernando Arce está peleando con sus buenas actuaciones un lugar por la derecha, donde competirá con Alberto Medina. Otro buen dilema está al frente. Jared Borgetti es el único delantero con características de punta-punta. Y además sigue haciendo goles. Si el técnico así lo considera y es fiel a su dibujo de cuatro defensores, dos contenciones, dos volantes abiertos y dos delanteros, ¿a quién le pone como compañero de ataque? Nery Castillo demostró que se tira bien a los costados, que puede jugar de media punta y que llega rápido al área. Pero Omar Bravo también ha demostrado lo suyo por las bandas y en el área e, incluso, me parece tiene mejor juego aéreo que Nery. Y está Cuauhtémoc Blanco, y el Kikín Fonseca para llegar desde atrás, y el "Bofo" Bautista para jugar de enlace. En definitiva, México tiene variantes con jugadores que, además, pasan por sus mejores momentos. En estos próximos meses Hugo deberá forjar la identidad que tanto está buscando, encontrar el equilibrio sobre todo en ataque y manejar bien las ansiedades de los "pesados" que queden afuera. Es un lindo problema para tener. ¿Crees que el Tri pueda ganar la Copa Oro? Opina en los foros. |