El sábado por la noche en Las Vegas, Winky Wright y Bernard Hopkins se enfrentarán en una pelea por un título imaginario, la corona semi pesada de la revista "The Ring" , y aunque ninguno de los dos es el campeón, ésta es una pelea que pudiera describirse como obligatoria para ambos. Obligatoria porque no tienen a más nadie que enfrentar, y los dos están buscando un último día de pago grande, especialmente Hopkins quien está saliendo del retiro después de su convincente victoria sobre Antonio Tarver el verano pasado. Por su parte Wright está tomando un paso gigante, este es un boxeador que reconoce que es un peso mediano junior o quizá mediano, pero estará subiendo a 175 libras para enfrentarse a Hopkins. Wright, un veloz y potente zurdo dice que lo hace sólo para comprobar que puede vencer a Hopkins, pero la realidad es que ninguno de los dos tiene rivales. Wright pudiera tratar de desquitarse de su muy polémico empate con Jermaine Taylor, si usted vio esa pelea sabe bien que la ganó Wright, pero los jueces le regalaron un empate a Taylor, que a partir de ese momento comenzó a perder lustre en los medianos. El problema de una revancha es que Taylor está haciendo todo lo posible para evitarla, sabiendo bien que quizá la segunda vez la victoria de Wright sea aún más contundente. Oficialmente quedó como que ninguno de los dos podían llegar a un acuerdo monetario. Por su parte Hopkins también estaba con ansias de regresar, pero sus intentos de conseguir rivales, incluyendo al campeón peso completo Oleg Maskaev no dieron frutos. Esto dejó a los dos con sólo un camino, el retiro o enfrentarse, y eso es precisamente lo que pudo lograr la empresa promotora de Oscar de La Hoya. Hopkins, quien cada vez más está aprendiendo del negocio de promociones con su sociedad con el "Niño de Oro", dice que la pelea entre él y Wright es para los aficionados, no se trata de títulos o especulaciones, sino que entran al ring a definir cuál de los dos es el mejor. Es mas, hasta el propio Wright admite que su subida a 175 libras es sólo por este combate, indicando que no estará ni remotamente cerca de ese peso el día de la pelea, y que no le importa regalarle posiblemente 15 libras el día del combate a Hopkins, tan confiado está en la victoria. A los 42 años de edad no hay dudas de que Hopkins no es el mismo de antes, no obstante su brillante actuación ante Antonio Tarver, la realidad de esa pelea es que no hay verdadero talento en los semi completos, Roy Jones Junior se hizo famoso en esa categoría venciendo a púgiles desconocidos, hasta que Tarver le puso fin a su mentira. Hopkins subió a semi completo porque podía, después de todo se quedó en medianos mayormente porque buscaba quebrar el record de defensas consecutivas de la categoría que pertenecía a Carlos Monzón y lo logró con 20 al hilo antes de perder dos veces ante Jermaine Taylor. Pensamos que esta pelea será de buen nivel porque Wright es un púgil agresivo pero técnicamente bien dotado, un zurdo que pega muy duro, pero que también sabe cómo boxear. Wright siempre mostró mucha velocidad de manos en cualquier peso en el que peleó y sabe muy bien cómo equilibrarse físicamente, ya que se graduó como maestro de nutrición y fisiología, así que su preparación está más en sus manos que en las de un entrenador o nutricionista. Para nosotros tanto Hopkins como Wright figuran entre los mejores del mundo libra por libra, así que como quiera que sea ésta será una gran pelea aunque no hay títulos en juego y que habrá disparidad de peso. La lógica dice que Hopkins debería de tener una ventaja física, pero pensamos que también son muchos años y la inactividad de un año que debilitarán al legendario Hopkins. Para Wright es una oportunidad de oro que le valdrá más que cualquier título para comprobarse como uno de los mejores del mundo en cualquier peso. ¿Quién gana pregunta usted? Pensamos que Wright en una decisión cerrada y que ambos brindarán un buen espectáculo, que sería una agradable sorpresa en estos tiempos de aburridas peleas especuladoras. |