¿Montaña o desierto? ¿Calor o frío?¿Arizona o Colorado?... sería como desojar la margarita y la respuesta tardaría, probablemente, siete juegos en aparecer. Empero, aunque el posible resultado del enfrentamiento por el título de la Liga Nacional entre Rockies y Cascabeles es todavía una historia demasiado desdibujada en las visiones de cualquier nigromante, de vez en cuando brilla algún detalle perdido en la energía de este hermoso juego que sirven de pasto a la especulación y la conjetura. Al cierre de la campaña regular ambas novenas terminaron con guarismos casi idénticos en los tres aspectos del juego (bateo, pitcheo y defensa); si acaso, la mayor diferencia estribó en que Colorado anotó 148 carreras más que sus actuales contrarios, mientras que Arizona ganó 32 partidos por diferencia de una rayita (13 más que los Rockies). Lo anterior parece indicar que, no obstante Colorado aprovechar mejor su capacidad productora, Arizona supo como extraerle el máximo a sus hombres para lograr o preservar una ventaja mínima frente a sus enemigos (cifra que significó la tercera parte de su total de victorias en el 2007). Si consideramos este par de elementos en los últimos juegos realizados, tenemos que Colorado anotó un total de 16 carreras durantes su cotejo contra Filadelfia, mientras que Arizona (¿sorpresa?) también anotó 16 veces contra los Cachorros de Chicago, pero sólo Colorado ganó uno de sus tres partidos por ventaja mínima. Volvemos a un punto ciego. De hecho, estos dos clubes juegan en forma muy similar: excitante agresividad, mentalidad ganadora, y hombres dispuestos a iluminar sus apellidos en busca de fama y un buen contrato. Pero, la realidad es que en esta final de Liga, el equipo que quiera sobrevivir tendrá que hacerlo sobre la base de su cuerpo de lanzadores, y en particular de sus relevistas. El duelo Francis-Webb será decisivo dos veces. Quien gane el primero tendrá la ventaja psicológica y quien se lleve el triunfo en el segundo, inevitablemente definirá la Serie. Para Arizona será vital, mientras pueda, hacer sufrir de amnesia productiva la parte alta de la alineación morada (Matsui-Tulowitzki-Holliday-Helton-Atkins); en cambio, para los Rockies será indispensable que cualquiera de sus artilleros (del seis al nueve en la tanda) puedan, y sea capaces, de mantener prendida la mecha del cañón y no justamente del Colorado. Si escrutamos en la historia de las últimas cinco Series Mundiales, caemos presa de un fenómeno contundente. Al menos uno de los dos equipos que discutieron el pergamino del béisbol profesional norteamericano resultó un clasificado por la vía del comodín o "wil card". La hipótesis se impone por sí sola. La única escuadra con esa categoría, que aún se mantiene con vida, es Colorado. Por lo que se ha visto, y del modo en que han tratado la pelota los muchachos fuera y dentro de Denver, hace pensar, aunque con angustia, que también este año el comodín repetirá en la Serie Mundial. ¿Quién crees que ganará el playoff por la Liga Nacional? Opina en los foros. |