Ni el hombre elástico, ni la antorcha humana, ni la cosa. Al final, el único fantástico es un señor bajito de apenas 20 años, con cara de estar pensando en otra cosa, que habla poco y que pasaría desapercibido entre cualquier multitud. En el fútbol no hay profetas. Y los que hay, ganan poco porque aciertan menos. Después de un verano en el que se daba al Barcelona por campeón antes de que la Liga empezase, han bastado siete jornadas para demostrar que ni el Barcelona tiene 4 fantásticos, ni el Madrid es tan malo como dicen y que este año, la Liga no es cosa de tres ni de cuatro, una vez más es cosa de dos. Es cierto que es casi imposible gastarse ochenta millones de euros y no acertar. El Madrid fichó mal, buscando golpes de efecto en lugar de pensar en armar una escuadra compensada y con futuro, pero la cantidad de talento y experiencia acumulada en su vestuario es muy superior a la de la mayoría de equipos de Europa. Por eso, a pesar de ser un equipo que no enamora a nadie,que ha empezado la Liga moviéndose con la elegancia de un elefante borracho y que depende de dos treintañeros en estado de gracia, los puntos demuestran que este Madrid escupe fuego. El Sevilla, ahora que tiene que jugar con los mayores, sufre los efectos de un calendario abusivo y absurdo que impide crecer a los que hacen bien las cosas y limita la cumbre de Europa a los equipos multimillonarios.La culpa es de la UEFA, que parece más empeñada en destruir que en crear, y un calendario absurdo que grava a los débiles. Con apenas 7 jornadas de Liga, los jugadores del Sevilla han jugado ya el doble de partidos que el resto de los equipos españoles. Así, es sencillamente imposible competir y ganar en 3 torneos. Tan pronto y ya se han caído de la Liga. En Barcelona en cambio, se les ha venido el castillo abajo. De sus cuatro fantásticos solo queda uno en pie. La lesión de Eto´o primero y la Copa de Africa después, dejará al club sin delantero por una buena temporada. Ronaldinho, más pendiente de mejorar su inmejorable contrato, sigue presente solamente en los anuncios, no en el campo y Henry es víctima de una lesión que no tiene plazo de recuperación, las lesiones de amor son así. Con lo cual, el único en pie, haciendo frente a la apisonadora blanca es Messi. Siendo francos, hemos visto versiones del Real Madrid mucho más temibles que esta, pero poniendo las cosas en perspectiva, Messi tiene solamente 20 años y se ha convertido por ausencia de los demás en el líder, la estrella y el eje de un Barcelona que sigue gastando dinero en Ronaldinho sin darse cuenta de que la joya es Lionel. Es pronto, siete jornadas solamente, pero parece más que probable que dentro de treinta y una semanas se confirme que Messi es el mejor jugador del mundo, que el título de fantástico solamente él lo merece y que una vez más, Argentina ha producido a uno de los mejores jugadores de la historia. Treinta y una semanas por delante para demostrar que los profetas se han equivocado - otro año- y que la Liga es imprevisible. |