Fue un castigo despiadado, al final casi lastimoso. Luego de la matanza de anoche pareciera que Colorado no tiene más que hacer en esta Serie Mundial, aparentemente, pero quién puede asegurarlo. Lo visto sólo corroboró un par de cosas que ya sabemos. Beckett es el mejor pitcher del momento en las Grandes Ligas y nueve días de descanso pueden aplacar, en apenas tres horas y treinta minutos, la peor sed de gloria que tenga el club más bravo de la historia. Los Rockies se consumieron en su propia frustración. Fueron maltratados insensatamente por un hombre que los hizo lucir ridículos e inservibles. Y no duden, resultó embarazoso verlos desangrarse frente al mismo lanzador por siete entradas, tragarse nueve ponches, únicamente fabricarle una carrera limpia y, si acaso, desvalijarle una triste base por bola. No creo en un desplome total de Colorado. Sólo fue el primer juego, contra Beckett, cierto, pero apenas el primero de siete probables. Schilling, Matzusaka y Lester (si el manager Terry Francona no decide otra cosa), serán los próximos tiradores por la inspirada tropa patirroja, empero una vez que la falange púrpura reaccione puede haber fuegos artificiales de todos los colores para estos serpentineros. Aunque, si se tiene en cuenta el ímpetu insaciable de Boston y que han ganado sus últimos tres desafíos con una producción por encima de las diez carreras, puede que falten argumentos para oponerlos ante tan cruel desprendimiento ofensivo. Pero obsérvese algo, si bien sus hombres de siempre (Ramírez-Ortiz-Lowell, inclusive Drew) han resultado esenciales en esta racha fenomenal, también lo han sido las figuras en ascenso como Pedroia y Yukilis. El asunto es que, luego del segundo partido en Fenway Park, la Serie se trasladará hacia Denver. Allí Boston no usará bateador designado (BD) y esa alineación asesina perderá un eslabón importante en la cadena de ataque. Francona tendrá que decidir si continúa con Youkilis o usa a Papi Ortiz en la primera base, o si por el contrario, sienta a Drew y mete a Youkilis (que no es jardinero) en el bosque derecho. En fin, variantes que a la larga siempre le van a restar un bate importante. Esa puede ser una ventaja, hasta cierto punto, para Colorado, pues jugar en su propio patio y sin BD, es lo que más han hecho durante la temporada. Pero, al final, el dogma béisbolístico no tiene ciencia, se deben anotar más carreras que el equipo contrario para ganar. Es lo que está obligado a hacer el equipo de las altas montañas si no quieren poner el muerto en esta batalla final. ¿Quién crees que ganará la Serie Mundial, Boston o Colorado? Opina en los foros. |