La playa está desierta.Los periódicos de agosto languidecen en las hemerotecas y el bronceado del verano solo queda en las fotografías. Hace frío.Las ilusiones de la pretemporada han desaparecido, incapaces de soportar el peso de la realidad. Los profetas del fútbol esperan acurrucados a que pase el invierno y vuelva la única época del año en la que alguien les presta atención. El balón ha puesto a cada uno en su sitio y después de rodar por diez jornadas, ni el Barcelona barre, ni el Madrid es tan malo. Más bien al contrario. Nadie podía pensar este verano que de los cuatro fantásticos del Barcelona, solamente uno iba a serlo. Eto´o lesionado,Ronaldinho con un pie fuera y Henry noperante, solamente Messi tira del carro del Barcelona. Un fantástico que empieza a demostrar que vale por cuatro. En Madrid, en cambio, las cosas carecen de sentido. La directiva sigue dando muestras de su incompetencia, el entrenador, recién llegado está deseando marcharse, los fichajes nuevos han sido un desastre y a pesar de hacerse todo mal, el Real Madrid da muestras constantes de superioridad gracias al estado de gracia en el que se encuentran dos jugadores demasiado mayores para brillar. Nadie lo entiende, pero Raúl y Van Nistelroy arreglan lo que los demás estropean. El tiempo,y el balón, también ha dado la razón a Pellegrini. Riquelme no es necesario. El equipo es la prioridad y el equipo funciona. El Villarreal vuelve a la cabeza y en la cabeza se va a quedar. Al menos este año. Inglaterra llama a Pellegrini. Ya nadie se acuerda de Torres en el Calderón. Cosas de la vida. El Kun Agüero es la nueva estrella de la liga. Universalmente aceptado y reconocido, los Atléticos han adoptado a su nuevo ídolo. Aguirre asiste desde la banda al maravilloso espectáculo que su equipo brinda en ataque y que compensa el horror de lo que hace en defensa. Otros que estarán en la cabeza porque no hay nadie que les pueda seguir. Que las cosas vayan bien en el Valencia parece no ser del agrado de la propia directiva del Valencia. En un brillante acto de sabotaje, el presidente del club ha decidido hacer un enorme agujero en la línea de flotación de su equipo y ha cesado a Quique Sánchez Flóres. Uno de los mejores entrenadores españoles que abandona a su equipo en posiciones de Champions. ¿Tiene sentido?. No, en absoluto, pero es un error intentar entender a la directiva del Valencia. Las esperanzas del Sevilla se montaron en un taxi y se fueron al aeropuerto. Con la marcha de Juande al Tottenham, el Sevilla recoge el fruto de lo que ha sembrado. La obsesión de su presidente por el dinero, ha sido pagada por un club que tiene más dinero y que le ha prometido al de Ciudad Real, tratarle con más cariño. El Sevilla queda a la deriva. Por abajo, la emoción va a ser escasa. Hay seis candidatos al descenso y el Deportivo está entre ellos. Solamente llevamos diez jornadas y nada es lo que se esperaba. Gracias al balón por poner a cada uno en su sitio. |