Hace una semana, la FIFA volvió a la carga con lo que se denomina "el veto a la altura". Dejó de lado todas las decisiones anteriores y estableció que para disputar partidos oficiales a más de 2.500 metros de altura se debería cumplir con períodos de adaptación que van de tres hasta 15 días. La resolución dice que por encima de los 2.500 metros sobre el nivel del mar "se recomienda" tres días de adaptación, a más de 2.750 metros, siete días "de manera obligatoria", y cuando la altitud sea de 3.000 metros o más "no se disputarán partidos", salvo que exista un período de aclimatación de 15 días como mínimo. Dados los tiempos del fútbol moderno, esta disposición generaría la casi automática eliminación del planeta futbolístico profesional de ciudades como La Paz, Oruro, Cuzco, Quito, Bogotá y Toluca, entre otras. Eliminatorias mundialistas, Copa Libertadores, Copa Sudamericana y algún que otro campeonato local donde haya equipos que del llano viajen a la altura se verían afectados por esta resolución, por lo menos así debería ser, o ¿acaso la altura afecta sólo a las selecciones? ¿Es realmente una medida para proteger a los deportistas?, o ¿son otros los motivos que genera esta disposición? Preguntas que difícilmente encuentren una sola respuesta. Lo indudable es que la altura juega un papel importante en el desempeño "normal" de un deportista, sin embargo, que exista un riesgo para su salud no está muy claro y los estudios médicos no arrojan resultados contundentes al respecto. Lo clínicamente comprobable es que a más de 2.500 metros de altura se produce una "excesiva alcanicidad" en la sangre, lo que provoca cefaleas, mareos, nauseas, alteraciones gastrointestinales y fatiga. A esto se le conoce como "mal de altura o apunamiento", cuadro clínico que varía de acuerdo con cada persona. Hasta el momento, los estudios e investigaciones médicas no han podido precisar que la práctica de deportes bajo estas condiciones ambientales represente un riesgo para la salud. Está claro que el deportista que no está acostumbrado a la altura se encuentra en una desventaja deportiva con respecto al que sí lo está. Algo que le sucedió a la selección brasilera de fútbol en las eliminatorias rumbo al mundial ´94, cuando en el Estadio Hernando Siles de La Paz, situado a 3.600 metros sobre el nivel del mar, perdió 2-0. También a la selección de Uruguay, que en las mismas eliminatorias cayó en dicho estadio por 0-1 y no pudo clasificar al Mundial. Incluso la selección Argentina tuvo inconvenientes en la altura cuando el entonces entrenador nacional, Daniel Passarella, reconoció que allí "la pelota no dobla" y esto, obviamente, dificultaba el trabajo de sus dirigidos. Podríamos decir entonces que la altura afecta el rendimiento de los deportistas por lo que el "juego limpio" se vería manchado, ya que no es justo que un equipo saque ventajas de condiciones externas a las meramente deportivas. Empero, si revisamos un poco la historia, encontramos algunas estadísticas que la verdad no son nada alentadoras para los equipos bolivianos que deseen aprovechar la altura. En los últimos 30 años de Copa Libertadores, los equipos bolivianos cosecharon sólo el 48% de los puntos disputados en la altura. Mientras que al jugar de local, los clubes chilenos sacaron el 72%, los paraguayos 76%, los colombianos 79% y los argentinos más del 86%. Entonces, si las estadísticas deportivas no demuestran que la altura boliviana otorga ventajas y aún no existen estudios médicos convincentes acerca de los riesgos de salud que pueden enfrentar los deportistas en la altura, ¿cuál es la preocupación de la FIFA? ¿Será sólo una preocupación de la FIFA?, o ¿será que hay presión de Asociaciones de fútbol de Sudamérica para que esto se haga realidad? ¿Será que cada vez son más los países, con más fútbol y más técnica que Bolivia, que decidieron sacar provecho de la altura?, o ¿será que realmente la FIFA tiene estudios definitivos acerca de los riesgos de salud que puede generar jugar en la altura y todavía no los ha dado a conocer? Por ahora, muchas preguntas, aunque muy pocas respuestas flotan en el aire, o mejor dicho en la altura. ¿Quién crees que está presionando para que la FIFA tome esta medida? Opina en los foros. Comentarios, escríbeme a maxxguetta@yahoo.com |