Al mencionar el regreso a México de Ricardo Lavolpe como DT de los Rayados de Monterrey, inmediatamente pensamos en lo incómodo que puede ser para Hugo Sánchez. Parece que los estamos viendo en las trincheras, con casco, camuflados y cuchillo en mano, y no sólo los medios de comunicación, le garantizo que usted como aficionado también pensó lo mismo. Hace seis años, dos técnicos se jugaban, con el favor de la gente, la suerte de ser el mandamás de la selección mexicana: Ricardo Lavolpe y Hugo Sánchez. Ganó Lavolpe, quien proponía un "proceso" para llegar al Mundial y hacer de México uno de los mejores equipos del mundo. Pero, hasta hace más de un año y medio las declaraciones de Hugo sonaban muy fuertes: ¿Por qué es extranjero el técnico? ¿Por qué el equipo juega tan mediocre? ¿Por qué sólo elige a sus jugadores favoritos y no a los que están a la talla de la selección? ¿Por qué naturalizados como Zinha y el Guille Franco? ¿Por qué no había jugadores de Pumas? ¿Por qué no era Hugo el técnico de la selección? Hace cuatro años atrás Lavolpe, con problemas, pero con apoyo, logró ganar una Copa Oro. Este galardón le permitió trabajar tranquilo durante toda la eliminatoria hacia el Mundial de Alemania. Mientras, Hugo ganaba un bicampeonato con Pumas. Un año antes del Mundial se llevó cabo la Copa Confederaciones en Alemania. Se tuvo buena actuación, pero un escándalo mayúsculo con el caso Carmona (hoy suspendido de por vida de toda actividad futbolística profesional) manchó el buen desempeño. Entonces Lavolpe convocó a Cuahtémoc Blanco y éste rehusó ir, alegando que necesitaba vacaciones por los compromisos del América en la liguilla y en la Copa Libertadores (segunda enemistad del Bigotón con una personaje de gran trascendencia en el fútbol nacional). Antes del Mundial, y ya en plena competencia, se prometió el famoso quinto partido, el cual nunca llegó. La participación de México en Alemania terminó con la misma sensación, jugamos como nunca y perdimos como siempre ante Argentina. Entonces el nombre del Pentapichichi tomó fuerza. Hoy Hugo Sánchez es el director técnico de México. Tiene quizá a los mejores jugadores, la mejor generación que, por mucho tiempo, se soñó tener en nuestro fútbol y que siempre fue un ejemplo, porque querían ser como él. Hoy Hugo cuenta con el apoyo de todo el gremio futbolístico, de toda la prensa y del elemento más importante, los aficionados: el jugador número 12. Ya se cumplió un año desde que Hugo fuera elegido como técnico de la selección. En ese entonces la comisión de selecciones nacionales dijo que no era segura la permanencia de Sánchez al frente de la escuadra mexicana, que tendría que cumplir ciertos objetivos para seguir en el puesto. Se perdió la final de la Copa de Oro ante Estados Unidos y México fue tercer lugar en la Copa América, aunque el balance en cuanto a números resultó favorable y en lo económico esta selección genera como nunca. ¿Qué falta? Mejor plantación, más trabajo, mejores resultados y que todos, absolutamente todos, confiemos en el Tri. En este año Olímpico habrá larga concentración, incómoda para los entrenadores de los 18 equipos, pero necesaria para el éxito. Está la calificación a Beijing 2008, habrá juegos de eliminatoria mundialista, amistosos en Europa y para ello se necesita de mucho apoyo. Ricardo Lavolpe ha prometido que no encenderá hogueras y que no habrá guerra. Ha dicho que no guarda rencor después de recibir tanta critica. Esperemos que lo cumpla. Pero del mismo modo ha dicho que la prensa no le cuestione de Hugo, que no le pregunte del Tri, para que finalmente esa promesa se cumpla... ¿Cree usted que así sucederá? Opina en los foros del Tri. |