Los Patriotas de New England están a una victoria de volver a hacer historia. Con su triunfo sobre los Gigantes de Nueva York en la última fecha de la temporada regular se convirtieron en los primeros en finalizar una campaña con récord invicto de 16-0. Ahora pretenden, frente al mismo equipo, convertirse en los primeros en ganar un Super Bowl terminando el año con 19-0. Los Patriotas son amplios favoritos para ganar el magno evento de la NFL en su edición 42 que tendrá como sede el estadio University of Phoenix en Arizona. ¿Por qué? Sencillamente son demasiadas las armas ofensivas con las que cuentan, complementadas por la cuarta mejor defensa de la liga, número dos en sacks (47) y sexto lugar en intercepciones (19). Su quarterback Tom Brady tuvo este año la mejor actuación de su carrera estableciendo una nueva marca en pases de touchdowns en la NFL con 50, siendo interceptado sólo ocho veces. Además completó el 69 por ciento de sus pases consiguiendo 4,806 yardas aéreas. En total estableció o igualó 15 récords de la liga, numeritos que le sirvieron para ser elegido el Jugador Más Valioso de la NFL. Parte del éxito de Brady se debe al buen trabajo realizado por su línea ofensiva que lo protegió muy bien (21 sacks permitidos) y le dio el tiempo para encontrar a sus receptores quienes fueron la otra parte sobresaliente del poderoso ataque aéreo del equipo. Los dos más importantes fueron Randy Moss y Wesley Welker, ambos en su primer año vistiendo el uniforme de los Patriotas. Moss capturó 98 pases para 1,493 yardas y estableció un nuevo récord en la NFL en pases de touchdown capturados con 23. Por su parte Welker terminó en primer lugar en recepciones en la liga con 112 para 1,175 yardas con 8 touchdowns anotados. Esta maquinaria ofensiva fue la mejor de la NFL este año. También fue la que más puntos anotó con 589 y la que más touchdowns logró con 75, ambas nuevas marcas en la NFL. Esta será la novena vez que los Patriotas y los Gigantes se enfrentan. En las ocho ocasiones anteriores el equipo de New England fue el ganador en cinco de ellas. En su más reciente choque, el 29 de diciembre pasado, los Gigantes llegaron a estar arriba en el marcador 28-16 en el tercer quarter, pero en los últimos 19 minutos de juego los Patriotas anotaron 22 puntos para llevarse el triunfo por marcador final de 38-35. A pesar de que perdieron, probablemente ese haya sido el mejor juego de la temporada regular para los Gigantes. Desde entonces en los playoffs ganaron tres partidos seguidos fuera de casa venciendo a Tampa Bay, Dallas y Green Bay para llegar al Super Bowl. En sus últimos dos compromisos ante los Cowboys y los Packers no eran favoritos, sin embargo dominaron y salieron airosos. Los Gigantes han jugado muy bien últimamente fuera de casa cosechando 10 triunfos al hilo, incluyendo post-temporada. La consistencia del quarterback Eli Manning en los playoffs jugó un papel muy importante en el hecho de que los Gigantes llegaran al Super Bowl. Durante la temporada regular Manning tuvo altas y bajas completando el 56 por ciento de sus pases con 23 pases de touchdown y 20 intercepciones siendo junto con Carson Palmer de Cincinnati y Jon Kitna de Detroit, los quarterback que más veces fueron interceptados este año. Sin embargo en los playoffs la historia fue diferente. Manning completó el 62 por ciento de sus pases, porcentaje que sería mucho más alto si no le hubieran dejado caer varios pases. Pero más importante aún, tiene cuatro pases de touchdown y cero intercepciones. Su principal blanco en el ataque aéreo es Plaxico Burres quien en la temporada regular capturó 70 para 1,025 yardas y anotó 12 touchdowns. El ataque terrestre de los Gigantes fue el cuarto mejor de la liga promediando 134 yardas por juego. Su mejor pilar en este departamento fue Brandon Jacobs con 1,009 yardas. La defensa neoyorquina este año fue la séptima mejor de la NFL. Su punto más fuerte es la presión que le ponen a los quarterbacks. Este año fueron punteros de la NFL en sacks con 53. El líder del equipo fue Osi Umenyiora con 13, seguido por Justin Tuck con 10 y el veterano Michael Strahan con nueve. Sin duda, ambos equipos cuentan con sólidas defensas, pero la gran diferencia estriba en la ofensiva con Tom Brady y compañía. Brady ha ganado tres Super Bowls con los Patriotas y en dos de ellos fue el Jugador Más Valioso. Si gana frente a los Gigantes, igualaría a Terry Bradshaw y a Joe Montana con cuatro juegos de Super Bowl ganados. Creo que esa experiencia será crucial en un juego como este teniendo en cuenta que el estelar quarterback de los Patriotas tiene como titular récord de 14-2 en post-temporada. En lo que a los entrenadores se refiere a Bill Belichik ha conquistado dos triunfos y ha sufrido dos derrotas frente a los Gigantes. Por su parte a Tom Coughlin no le ha ido bien frente a los Patriotas con una sola victoria en 5 juegos. Los Patriotas han ganado 18 juegos consecutivos y 23 de sus últimos 24, incluyendo playoffs y en mi opinión harán historia convirtiéndose en el único equipo en lograr una temporada perfecta de 19-0 en la NFL. Mi pronóstico del Super Bowl XLII: Patriotas 27 - Gigantes 17. ¿Crees que los Gigantes sean capaces de ganar el Super Bowl? Opina en los foros de Deportes Telemundo. » No te pierdas el Súper Tazón Latino por Telemundo. |