Apuesten sus duros con los ojos cerrados. Esta reyerta se resuelve entre dominicanos. Apenas dos días de escaramuzas en la Serie del Caribe y, ni Aragua, ni Obregón, tienen lágrimas con que llorar. Los Tigres del Licey inauguraron la competencia con victoria sobre los Tigres de Aragua y luego frente a los Yaquis de Obregón. Águilas Cibaeñas hizo lo mismo, pero a la inversa. Ahora esta reyerta ya parece un asunto entre dominicanos, algo así como una revancha del último playoff de la Liga más ardiente del Caribe. Después de todo hablamos de la primera potencia extranjera en las Grandes Ligas. República Dominicana aportó 98 jugadores a las nóminas de los 32 clubes de la Gran Carpa en la apertura de la campaña 2007. Esa cifra casi dobló las de Venezuela (51), su más cercano perseguidor, y representó el 39.8 por ciento entre los 246 beisbolistas nacidos fuera de Estados Unidos. Pese a ser uno de los países hispano parlantes que más tardó en incorporar un atleta a un roster ligamayorista (Ozzie Virgil, en 1956 con los New York Giants), hoy en día posee el récord histórico entre todas las naciones foráneas con 457 peloteros, y eso en apenas 51 años. Y es que, una vez más, la profesionalidad y la calidad, de los atletas y equipos de la tierra del merengue vuelven a tomar relevancia en la Serie del Caribe. Este año, ante la ausencia de Puerto Rico, cuya campaña beisbolera quedó suspendida por problemas económicos, República Dominicana, al ser sede, debió presentar al campeón y al subcampeón de su circuito. Aunque resulte desafortunado que estas cosas sucedan, ni siquiera es para atemorizarse. Este evento ya sufrió crisis peores. En cambio, todavía se mantiene empotrado en el fondo de cada temporada invernal como monumento a la obstinación de la raza latina. Probablemente ésta no llegue a ser la mejor de las Series, pero afírmese en cualquier sitio de la cuenca caribeña que hay juego de pelota y se arma una rumba que asombra. Además de la tradición, la competitividad y rivalidad que adicionan las dos novenas dominicanas este año, los anfitriones presentan dos conjuntos repletos de jugadores establecidos en el "Big Show" y otros veteranos que, en algún momento, también brillaron allí. Águilas Cibaeñas, por ejemplo, tiene en su alineación a Miguel Tejada, Rafael Furcal, Edwin Encarnación, Tony Batista y a Luis Polonia, entre otros; mientras que los del Licey presentan a Ronnie Belliard, José Guillén, Erick Aybar, Anderson Hernández, Timo Pérez, José Offerman, D'Angelo Jiménez, etc. Por su parte, México llega con los Yaquis de Obregón, un conjunto que no visita el entablado caribeño desde 1973 y que, históricamente, posee un récord negativo en este tipo de certamen (4 victorias-8 derrotas). No obstante, ya de factores subjetivos está repleto el béisbol. Otra es la historia con estos Yaquis del 2008. La tribu quedó primera en juegos ganados (39), en average de bateo (286) y en carreras producidas (291), entre todos los combinados de la MexPac. Excepto frente a Tomateros de Culiacán, el resto de los compromisos del playoff los liquidaron antes del límite de siete partidos. Obregón no es la novena más intimidante, ni la más privilegiada, pero es una escuadra que puede provocar modificaciones en la tabla de posiciones en cualquier momento sin que se lo exijan. Cuenta con hombres de oficio en el campo de juego y serpentineros que saben lo que hay que hacer en una loma de lanzar. Venezuela asiste con los Tigres de Aragua, considerado por muchos el equipo de la década en la Liga Venezolana. Los felinos lograron su cuarto título en seis finales consecutivas en la LVBP desde la campaña del 2001-02 y, aseguran sus seguidores, que no llegaron a siete, porque la lid del 2002-03 quedó suspendida. Curiosamente, el año que perdieron la final frente a los Leones (2005-06) fueron los de Caracas quienes ganaron la Serie del Caribe en representación de Venezuela. Es la deuda pendiente de Buddy Bailey. Quizás, para ser justos con Bailey, sólo agregar que estos Tigres ya quedaron mutilados antes de llegar a la cruzada caribeña. Miguel Cabrera, pieza clave en la final con un promedio de bateo de 455, no continuó su aventura invernal con la manada bengalí. Del mismo modo no viajaron a La Española los lanzadores Juan Carlos Gutiérrez, Cory Bailey, Jesús Silva, Kevin Tolar, ni Jason Karnuth. Tampoco ninguno de los suplentes del round robin y la final: Martín Prado, Edgardo Alfonzo y Luis Rodríguez. Favoritismos y diferencias apartes, lo que menos importa es el color del cristal con que se mire esta Serie del Caribe 2008, sino que hay pelota, por tanto fiesta, y sobre todo revancha entre Tigres y Águilas. ¿Qué equipo crees que ganará la Serie del Caribe 2008? Opina en los foros de Deportes Telemundo. |