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Maxx Guetta, Yahoo! Telemundo
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El show debe continuar
Maxx Guetta, Yahoo! Telemundo
06/03/2008

Lleva la pelota junto al pie, dominada, mansa y sumisa, el defensa mira sin atreverse a efectuar movimiento que lo deje en ridículo. Súbitamente el ídolo cae al suelo sin que nadie lo toque, el público enmudece, los jugadores hacen señas desesperadas, los médicos corren hacia él, mientras lo único que se escucha es el eco del grito de dolor recorriendo el estadio una y mil veces.

Sin nombres propios, esta es la imagen de una historia que semana a semana se repite en el las ligas más importantes del mundo. Esta semana fue el turno de Lionel Messi y mientras Carles Puyol, capitán y compañero de Messi en el Barcelona, acusó a la prensa española por la "presión desmesurada" que ejerció para que el argentino jugase ante el Celtic. Otros alzan la voz contra los médicos del Barcelona por aprobar y al técnico Frank Rijkaard por alinear al argentino.

Sin embargo, la cuestión de fondo sigue tan presente como antes. ¿Por qué si la medicina moderna hace milagros no puede prevenir este tipo de lesiones crónicas? ¿Será la tecnología del deporte responsable? ¿Estarán los dueños del fútbol forzando demasiado la maquinita de hacer dinero? ¿Será importante cuidar de las estrellas o sólo interesa tener el sustituto en el momento indicado?

Mientras algunos apuntan a factores externos como el césped, el mal calentamiento precompetitivo, las pretemporadas de alta exigencia y la sobrecarga de partidos. Otros señalan a la "tecnología deportiva" como la gran responsable de las lesiones modernas.

Jugadores hiperdesarrollados, musculaturas descompensadas en relación a su estructura natural y tratamientos con resultados positivos a corto plazo que buscan darle "potencia" a un jugador que tiene una habilidad innata, para formar un producto capaz de mover, por si solo, el motor del negocio fútbol. Estadios repletos, millones de televidentes comprando millones de playeras, botas con la cara de tu ídolo, bebidas que parecen pociones mágicas y hasta máquinas de afeitar capaces de hacerte jugar como él.

Messi es otra conjunción "casi perfecta" de la habilidad natural y la tecnología médica. Con trece años y luego de ser rechazado por River Plate de Argentina al detectársele una enfermedad hormonal que detenía su crecimiento físico, Barcelona decidió "invertir" en el jugador y pagarle un tratamiento médico a base de costosas hormonas de crecimiento, las mismas que generaron un escándalo de dimensiones descomunales en las Grandes Ligas, pero que la FIFA aprueba en el caso de que sean utilizadas para un tratamiento médico correcto.

Lo cierto es que luego del tratamiento con GH (hormonas de crecimiento sintéticas) Messi creció 30 centímetros en 30 meses y se convirtió en la súper estrella que hoy vemos en los estadios de toda Europa, aunque tiene un historial de lesiones constantes que ponen en "evidencia" su fragilidad física.  

Otro producto "casi perfecto" de la tecnología deportiva es Ronaldo, quien con 17 años fue transferido al PSV Eindhoven donde fue sometido a un "tratamiento" que lo hizo crecer más de seis centímetros y aumentar su masa muscular en más de 10 kilos. Habilidad y potencia lo convirtieron rápidamente en una estrella mundial, aunque luego sufriría una serie de lesiones crónicas y hasta un extraño incidente previo a la final de la Copa del Mundo de Francia 1998.

Hace un mes atrás el Dr. Bernardino Santi, coordinador general de control antidopaje de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) denunció que "el PSV incluyó esteroides anabólicos en el programa de preparación física del jugador" y que eso "desarrolló una musculatura incompatible con la estructura ósea de su rodilla".

Luego de esta acusación el Dr. Santi fue despedido por la CBF sin dar detalles de los motivos que generaron tal determinación. "Me expresé como médico, dando mi opinión médica, y por lo visto no podemos más expresar nuestra opinión como profesional", aseguró Santi.

El fútbol moderno se ha convertido en una máquina que consume un ídolo por partido y si no lo tiene lo crea, porque el negocio fútbol ya no se detiene. Una máquina "casi perfecta" nutriéndose de semi dioses diseñados a placer y exigidas al máximo, porque el show debe continuar.

Mientras tanto el mundo esperará la reaparición de Messi. Seguramente esta vez todos tendrán un poco más de paciencia, por lo menos hasta que no se encuentre a otra pieza, digo, otro Dios del fútbol mundial.

¿De quién tú crees que es la culpa de las lesiones crónicas de los jugadores de fútbol profesional? Opina en los foros de Deportes Telemundo. 

Si quieres comunicarte con el autor, escríbele a maxxguetta@yahoo.com

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