¿Lo ocurrido con la preselección preolímpica, fue un fracaso? La respuesta es: sí, de hecho, fue un fracasototote. Se requerían por lo menos cinco goles que parecían muchos, sin embargo se pudieron meter 11, lástima que la ineficacia de nuestros delanteros, el pésimo manejo de presión y la falta de capacidad, dieron al traste para un final amargo de una historia desagradable. No hay excusa para ningún integrante de la selección, ni para jugadores, cuerpo técnico y directivos; todos son responsables. Este equipo tuvo todas las facilidades, no hay que olvidar que desde el 28 de enero inició la etapa de preparación que a todas luces fue deficiente, precaria y de nula perspectiva. Enfrentamos a rivales que nada tenían que ver con los equipos a los que se mediría el Tri. Cierto, Hugo no estuvo en el campo y no falló garrafalmente como lo hicieron sus dirigidos, pero sí falló y mucho al no encontrar jamás un equilibrio, un esquema de juego y unas respuestas a los desaciertos que siempre se observaron en el campo ante equipo inferiores en todos los aspectos. La diferencia entre jugadores grandes y promesas que se pierden en el camino, es el manejo de la presión y hacerse presente en los momentos difíciles; muchos me decepcionaron terriblemente. Nunca había visto contragolpes de cinco jugadores contra el portero que terminaban con fallos increíbles frente al marco. México encontraba avenidas auténticas para llegar al marco rival, Haití no aparecía nunca y fuera de su portero Johnny Placide, que evitó por lo menos tres goles más, muy poco que rescatar de un equipo menos que amateur. Un fútbol mediocre, una calidad ínfima en este selectivo y ni así logramos un boleto. Una promesa más que no se cumple de un técnico que por contrato y por su propia necesidad de protagonismo, aceptó el reto y ha fallado. Jesús Ramírez tenía que ser el entrenador, pero no lo fue y ya no hay solución. Una Selección que prometía mucho, no llegó ni siquiera al cuarto partido de una eliminatoria que por historia, infraestructura y calidad, deberíamos ganar caminando. Se terminan las ilusiones pero también los pretextos, vamos, ahora ni las playeras verdes que se confunden con el pasto fueron utilizadas. Ni hablar, en el fútbol ya no se gana con el nombre, se gana con capacidad pero ésta, nunca apareció. El clásico Los clásicos se disputan con eso que usted y yo conocemos y que empieza con H. Se juegan con amor a la playera, con vergüenza profesional y con mentalidad. América no de ahora, de toda la vida ha sabido jugarlos y sin importar el momento tan malo que vive, sí logró un empate ante un Cruz Azul que nuevamente se achicó ante su rival por excelencia. Fue un triunfo anímico para el equipo de Romano y un golpe moral para la Máquina. Paradójicamente, un partido que termina en empate, deja a un equipo parchadísimo como las Águilas como el único ganador, disfrutando de un tanque de oxígeno ganado con un enorme esfuerzo en la cancha. Canasta básica Y ya que hablamos de "amígdalas" ¿Qué les pareció la determinación de Puebla? ¡Coraje, ganas, vergüenza profesional y deseos de mantenerse! ¿Qué tal la sorpresa de Jaguares? Una llamada a tiempo para Santos y una demostración de que cuando se deja la displicencia de lado, se pueden lograr victorias gratificantes. Finalmente, ¿quién detendrá al Rebaño? ¡Qué alguien llame a la policía: Chivas está robando la liga! Lo destacado El gol: los dos conseguidos por Chivas. Tanto Edgar Solís como Omar Bravo, realizaron perfecta recepción orientada y definieron abajo, con técnica y frialdad. El error: los de la selección mexicana, fueron tantos que ustedes escojan. La figura: Puebla, por la determinación mostrada para mantenerse en el máximo circuito. No es de ahora, toda la campaña ha sido una muestra inequívoca de como un equipo debe entregarse en el campo. Hay unión en el Puebla, los integrantes creen en ellos y acuden en busca de sus logros, los persiguen y no descansarán hasta lograr su mayor anhelo. Detalle técnico: los delanteros mexicanos que acusaron graves carencias de técnica individual. Detalle táctico: los cambios de Romano. El argentino superó a Markarián con movimientos precisos en momentos justos y con resultados satisfactorios. La pregunta Después del gran fracaso protagonizado en el Preolímpico, ¿debe haber un cambio en la dirección técnica de México? ¿Le quedó grande la responsabilidad a Hugo Sánchez?... Hasta la próxima. ¿Cuál es tu equipo favorito para ganar el Clausura 2008? Opina en los foros. |