Otra vez Riquelme
Andrés Cantor, Deportes Telemundo
05/09/2006
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Dos señales simbólicas y contradictorias alrededor del mismo jugador. Por un lado Juan Román Riquelme dejó de usar la camiseta número 10, aquella que tanto le pesó en el Mundial y en Londres contra Brasil lució la 8. Pero si su sola convocatoria ya resultaba decepcionante para aquellos que en esta nueva gestión de Alfio Basile queríamos ver un recambio en la conducción del equipo, el hecho que el "Coco" lo haya hecho capitán no invita a pensar que la nueva Argentina vaya a tener otro conductor. Contra los brasileños Riquelme fue más de lo mismo de lo que ya vimos en Alemania: lento, cada vez más impreciso, sin correr defensivamente una pelota de las tantas que pierde, sin justeza en los balones detenidos (tan así, que Messi terminó tirando los corners, menos el último donde Kaká aprovechó para su formidable corrida) pero sobre todas las cosas jugando en otra sintonía que la del resto de sus compañeros. Esta Argentina tuvo en sus laterales y volantes un ida y vuelta permanente, acaso con un vértigo cercano a aquellos extremos del equipo de Bielsa, con la intención de ser agresivo en campo rival igual que los equipos del "Loco" con la excepción que en aquellos no estaba Román para frenar todo o para que el equipo se volviese dependiente de un hombre que ejerce de orquestador de juego en selecciones que lo superan en dinámica y velocidad, que parecen mejor ajustadas cuando el juego no pasa por él o cuando no sienten la obligación de darle la pelota. Pero fue el capitán en el primer partido de la nueva era y si esa cinta tiene algún valor, los que querían aire fresco para este nuevo ciclo tendrán que seguir conviviendo con Román. Pero también con la falta de laterales confiables. Si en el Mundial Argentina padecía por derecha, en este primer clásico el problema estuvo del otro lado. Clemente Rodríguez sin fútbol, desubicado y sin ritmo nunca le encontró la vuelta al partido y, luego, Milito tirado por allá, tampoco. Brasil fue práctico y fulminante de contragolpe contra una defensa mal parada y desequilibrada desde su misma concepción. Basile y Dunga seguirán probando hasta dar con sus mejores equipos. Pero estos primeros ensayos van adelatando a sus entrenadores. Dunga quiere que su Brasil defienda mejor, presione más en el medio y que el desequilibrio de sus astros le resuelva arriba. El "Coco" buscará protagonismo en la cancha de enfrente con la subida de sus laterales apoyados por sus volantes por afuera y con dos arriba. Riquelme que ya no usa la diez pero sigue usando la banda de capitán, seguirá polarizando al hincha argentino, y ya que se perfila como un inamovible habrá que seguir aprendiendo a convivir con él.
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