lun 01 oct - 18h12
SHANGHAI, China (AFP) - El fútbol femenino, con el sublime talento individual y entretenidos partidos que atrajeron a una muchedumbre en China, demostró haber recorrido un largo camino desde la última Copa del Mundo, celebrada hace cuatro años en Estados Unidos. Aunque nunca rivalizarán en popularidad con estrellas como David Beckham, Ronaldinho, o Thierry Henry, las mejores futbolistas del planeta demostraron durante las últimas tres semanas que su juego ha dado un paso de gigante. Con una media de 38.000 espectadores por partido, la Copa del Mundo fue un auténtico éxito, tanto que la Federación China anunció que está considerando presentar su candidatura para organizar la competición masculina en 2018. El presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), Joseph Blatter, quedó impresionado con lo visto en un torneo conquistado por la experimentada Alemania, que derrotó a Brasil por 2-0 en la final. Estados Unidos completó el podio, con Noruega en cuarta posición. "Hablando en líneas generales, todos los equipos mejoraron con respecto a hace cuatro años en Estados Unidos", dijo Blatter. "Ha mejorado la velocidad de los partidos. También, aunque no en todos los equipos, ha habido mejoras tácticas. Comparado con 2003, el fútbol femenino está en otro nivel", añadió. Ahora, señaló, hay que desarrollar más ligas profesionales femeninas, pues muchas de las futbolistas que compitieron en China no ganan suficiente dinero para vivir de los partidos. "Está claro que las mujeres con este nivel, ahora son capaces de tratar con los principios del buen profesional de fútbol. La única cosa que necesitan son ligas profesionales", dijo Blatter. La futbolista retirada Sun Wen, jugadora del Siglo de la FIFA, destacó también las mejoras que había visto en China. "Después de haber participado en las anteriores cuatro Copas del Mundo, estoy contenta de ver cómo el fútbol (femenino) ha aumentado su popularidad a nivel mundial", dijo. "Los equipos han hecho extraordinarios avances. En 1991 (en el primer Mundial) un grupo reducido de equipos dominaron a todos los demás, pero ahora, 16 años después, las cosas han cambiado. Todas las selecciones participantes han demostrado ser más competitivas", añadió. En esta ocasión, la competición totalizó 111 goles, con sólo dos tarjetas rojas. Nuevamente, las tradicionales potencias acabaron imponiéndose, pero hubo varias sorpresas. Mientras que las representantes de Africa -Nigeria y Ghana- fallaron a la hora de colarse entre las ocho mejores, los equipos de Asia continúan sus progresos, con China, Corea del Norte y Australia en cuartos de final, ronda donde no estuvo presente Japón. Argentina, campeona sudamericana, fue la mayor decepción, después de que Alemania se impusiera con un récord de 11-0 en el partido inaugural. Pero la gran sorpresa fue Brasil, que alcanzó la final por primera vez, conquistando el corazón de los hinchas en China con su calidad, representada por la Mejor Jugadora del Mundo en 2006: Marta. |