jue 18 oct - 10h43
RIO DE JANEIRO (Reuters) - La prensa de Brasil destacó el jueves como una fiesta la goleada por 5-0 que propinó la selección de fútbol del país a Ecuador, por las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Sudáfrica del 2010, ante 80.000 espectadores en el mítico estadio Maracaná. La selección del técnico Dunga tuvo un primer tiempo opaco, cuando convirtió un solo gol, pero su pléyade de estrellas despertó al promediar la segunda parte y liquidó el partido con cuatro anotaciones en los 20 minutos finales. "Fiesta en el Maracaná, goleada," tituló el matutino carioca O Dia en primera plana sobre una foto de Robinho, Ronaldinho y Kaká festejando uno de los goles. Por su parte O Globo tituló en su tapa: "Brasil da show en el reencuentro con el Maracaná: 5 x 0," aludiendo a que la selección había estado ausente del estadio desde el 2000, cuando por una eliminatoria goleó por el mismo marcador a Bolivia. Sin embargo, el diario destacó que Brasil, que había igualado con Colombia en Bogotá 0-0 el domingo sin conformar, tuvo una primera etapa opaca. "Después de un primer tiempo monótono, el equipo de Dunga hizo la fiesta de la hinchada, que cambió los abucheos por gritos de olé," relató. El matutino dedicó tres páginas de su sección deportiva para cubrir el partido y la reacción de la "torcida" en el Maracaná, que albergó una verdadera fiesta carnavalesca con suelta de globos, cánticos y coloridas vestimentas y banderas. El diario deportivo Lance puso una foto de Ronaldinho en primera plana, con el título impreso de "Cara de Brasil." "¡Qué show! En su terreno ideal, con la hinchada de fiesta, Brasil despierta en los 15 minutos finales y arrasa a Ecuador," dijo Lance también sobre la foto. Luego que Vagner Love consiguiera un solitario gol en la primera etapa, Brasil convirtió cuatro a partir de los 72 minutos de juego, por intermedio de Ronaldinho, Elano y Kaká en dos oportunidades. Ese despertar vibrante hizo olvidar a los "torcedores" sus reclamos a la selección local cuando Ecuador llegó a dominar el juego con precisos pases, aunque sin crear mayor peligro a la valla rival, durante largos trechos del partido. "Lo que comenzó con abucheos e ironías terminó en gritos de olé," comentó el diario Extra. |