sáb 20 oct - 14h05
Bilbao (España) 20 oct (EFE).- El gran maestro internacional de 21 años Xiangzhi Bu, surgido de la emergente cantera ajedrecística de la República Popular China, logró en Bilbao proclamarse ganador de la primera edición de la Copa Mundial de ajedrez a ciegas, a falta de una ronda para su conclusión. El triunfo de Bu, previsible desde que ganara consecutivamente las últimas cuatro rondas, resulta incuestionable al llegar imbatido a la quinta jornada, y antes de disputarse la última ronda del torneo. En la novena ronda se registraron victorias de los jugadores que manejaron las piezas blancas en los tres tableros. Bu lo hizo ante Judit Polgar, la 'dama de hierro' del ajedrez, en un total de 67 jugadas. A partir de una defensa India de Rey, la partida resultó compleja, con abundante intercambio de material, blanco y negro, del que salió bien librado el jugador chino. En el trepidante 'esprint' postrero, con más cambios de piezas, hasta casi vaciar el 'tablero mental', se llegó a un final de torres, en el que la Polgar hizo una jugada ilegal y se retractó, pero el desliz tuvo, luego, consecuencias irreparables que le llevaron a la derrota. Magnus Carlsen pudo con Veselin Topalov en un 'match' con 37 movimientos partiendo de una apertura catalana -nacida hace más de un siglo y muy utilizada por el campeón del mundo de 2006 Kramnik-, que resulta ser una salida con características posicionales. El nórdico llegó al final con menos apreturas de tiempo y un peón más que su rival y no desaprovechó la oportunidad de imponerse. En 49 jugadas Serguei Kariakin liquidó su partida frente a Pentala Harikrishna arrancando con una defensa francesa. El ucraniano construyó una línea de juego incisiva, penetrante en el territorio de las piezas negras, y su dama se deslizó por el flanco de rey comiendo peones. Su adversario intentó ejercer cierta presión en la parcela central del tablero, pero acabó perdiendo demasiado material, algo que resultó decisivo en la resolución del atractivo encuentro, a su vez, de mucho nivel, especialmente del lado de Kariakin que, desde su jugada número 15, actuó con precisión y firmeza inmejorables. EFE |