Didí fue uno de los primeros íconos del fútbol carioca. Entró en la memoria del balompié mundial al anotar el gol con el que se inauguró el estadio Maracaná.
Su gran reconocimiento se lo debía a la fantástica serenidad con la que tomaba cualquier situación en el juego. Fue inventor del remate de “hoja seca” que sorprendía a los arqueros con impresionantes curvas, arma |
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que utilizaba también en el
tiro libre. Los pases largos eran su principal virtud y en la selección brasileña explotaba al máximo esa cualidad gracias al volumen ofensivo del equipo.
Didí estuvo muy cerca de no jugar nunca al fútbol, pues cuando era niño una enfermedad estuvo a punto de hacer que le amputaran su pierna izquierda. |
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