La historia del fútbol mundial recuerda a Garrincha como el rey de engaño y el dribling. Su paso glorioso por la “verde amarella” dejó un estela de éxitos y memorables actuaciones.
Su gran talento para desbordar a cualquier marcador se lo debía paradójicamente a una mal formación congénita en su pierna izquierda que le permitía hacer un extraño equilibrio para lanzar la pelota unos metros adelante y luego enganchar hacia a dentro, dejando atrás a su adversario. Sus grandes fintas son la principal fuente de inspiración para los talentosos de estos tiempos. |
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El día de la final del mundial de Chile 1962 disputada por Brasil y Checoslovaquia, Garrincha le preguntó a su técnico Aymore Moreira: ¿Maestro, hoy es la final?, a lo que el técnico respondió afirmativamente, Garrincha rompió en carcajadas diciendo “Ah, con razón hay tanta gente”.
Otra de sus anécdotas fue la costosa radio que compró en el mundial de Suecia 1958 por más de cien dólares y que revendió por tan solo 40 dólares tras constatar que el aparato lógicamente no trasmitía estaciones brasileñas. |
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