Pero lo peor estaba por llegar.
Después de conseguir el boleto para la Copa del Mundo del '78 en forma invicta, y de acuerdo al equipo con el que se contaba, la afición imaginaba que el Tricolor destacaría en un grupo, el B, donde figuraban las potencias europeas de Alemania y Polonia, con un impredecible Túnez como complemento.
México fue dirigido por José Antonio Roca, quien convocó a lo mejor de la época. En el plantel figuraban los nombres de Hugo Sánchez, Leonardo Cuéllar, Alfredo Tena, Víctor Rangel y Arturo Vázquez Ayala.
Incluso, se llegó a dar un pronóstico de "potencia mundial": triunfo ante Túnez y Polonia, y empate con Alemania.La realidad en la cancha fue otra. México inició de la forma más inesperada luego de perder 3-1 con Túnez.A esta sorpresiva derrota le siguió una más, de 6-0 ante el campeón defensor, la más holgada en Mundiales para los aztecas. México ya había recibido seis goles en un partido de Copa del Mundo, cuando sucumbió 6-3 contra Argentina en Uruguay '30.Para redondear la pésima actuación tricolor en 1978, Polonia los mandó a casa con otro 3-1.
El saldo fue de tres reveses, con dos goles a favor y 12 en contra, para ser último del grupo. Este espinoso pasaje se ha convertido en la peor actuación de México en los Mundiales de futbol.
Roca fue inmediatamente cesado y se tomaron medidas drásticas en el seno de la Federación Mexicana de Futbol. Nadie podía creer que en vez de avanzar a la vuelta de dos Mundiales, se había retrocedido de manera increíble.
La oscura historia de México en Argentina '78 provocó que la prensa nacional y la afición en general los bautizara como "ratones verdes", un mote que tardó en borrarse.