Como país anfitrión, el Tricolor debía quedar bien en la cancha y la gente de pantalón largo en cuanto a la organización del evento. Al final, el Mundial de México ?86 resultó todo un éxito.
Brasil e Italia llegaron a la Gran Final y fueron los amazónicos quienes alzaron la Copa Jules Rimet por tercera vez, tras un contundente 4-1. Fue el Mundial de Edson Arantes do Nascimento, mejor conocido como "Pelé", el más grande futbolista de todos los tiempos.
Para la Selección Mexicana era el momento de hacer realidad un sueño, ¿y por qué no?, pensar en seguir más allá de los Cuartos de Final, pues tenía el apoyo incondicional del país entero y se había armado un representativo con elementos de calidad probada.
En la plantilla tricolor destacaban los nombres de José Luis "Calaca" González, Mario Velarde, Gustavo "El Halcón" Peña, Ignacio Basaguren, Enrique Borja, Aarón Padilla y Javier Valdivia, por citar algunos. Raúl Cárdenas volvía a representar al país, pero ahora como director técnico.
México fue cabeza de serie en el Grupo A y tuvo como rivales a la Unión Soviética, Bélgica y El Salvador.
Se tenía que eliminar con dos rivales europeos y uno de su zona, quizá una misión de mediano grado de dificultad, ya que el jugar en casa y ante su afición se presentaban como dos aspectos a favor en el futuro accionar del Tricolor, independientemente de su capacidad futbolística.
El Estadio Azteca reunió a más de 100 mil espectadores en cada uno de los desafíos, y México cumplió al terminar invicto en la primera fase, con cinco unidades cosechadas y un lugar en los Cuartos de Final como segundo de grupo. La extinta URSS quedó en primer sitio por mejor gol average.
La Selección Mexicana empató 0-0 con los soviéticos en su partido de debut, celebrado el 31 de mayo de 1970. Posteriormente goleó 4-0 a El Salvador (7 de junio) y superó 1-0 a Bélgica (11 de junio).
Aparte de lucir a la ofensiva, también se llevó palmas a la defensiva, pues el arquero Ignacio Calderón mantuvo en cero a su cabaña, apoyado por una férrea zaga, que no dejó pasar ni el aire.
Ya ubicado en Cuartos de Final por primera vez en la historia, a México le tocó uno de los rivales menos deseados, Italia, al que había que enfrentar con personalidad, sin achicarse y sobre todo, sin cometer errores.
La sede cambió y quizá ese aspecto le perjudicó a México, pues aunque enfrentó a los azzurris en el Estadio de La Bombonera, en Toluca, donde la cancha está muy cerca de las tribunas y en ese sentido la afición podría ejercer una mayor presión sobre el rival y el árbitro, era palpable que se desempeñaba mejor en el Azteca, su hogar habitual.
Italia no se amilanó e hizo alarde de su experiencia y buen fútbol para salir avante. Incluso, supo reponerse de un 1-0 en contra, para marcar cuatro goles sin contestación.
José Luis González puso a soñar a todo el pueblo mexicano con un gol en el primer minuto de acción, pero la ilusión se empezó a esfumar a los 26', al marcar "El Halcón" Peña en propia meta. Un error demasiado costoso.
Italia se adueñó de las acciones desde ese instante, aprovechando el bache anímico de México tras el autogol, y fincó la victoria con la inspiración de la doble "R", Gigi Riva y Gianni Rivera.
Riva se llevó la tarde con dos goles, a los 64' y 76', mientras que Rivera marcó a los 69', para silenciar a La Bombonera y truncar el sueño mexicano.