
Brasil participó como invitado en esta edición y desde ese momento fue marcado como favorito para llevarse la corona, aunque llegaba con un plantel de juveniles, con poca experiencia en la Selección Mayor.México brilló con luz propia desde la primera fase, y al final de la Copa registró foja invicta de cuatro victorias, con nueve goles a favor y cero en contra, números perfectos y suficientes para obtener el campeonato.
Primero despachó a San Vicente, al son de 5-0, y a Guatemala, por 1-0, para acceder a las Semifinales, en donde le tocó enfrentar de nuevo al cuadro chapín.Fue el momento en que apareció la figura de Cuauhtémoc Blanco, quien le dio el pase a México a la finalísima con un gol a los 64', en la victoria de 1-0 ante Guatemala.
Por su parte, la oncena carioca, que también había caminado cómodamente en la primera ronda, venció por 1-0 a Estados Unidos en las Semifinales, para enfrentar a los aztecas en el partido clave.
En una tarde lluviosa y con una cancha en difíciles condiciones para la práctica del futbol, México aprovechó las dos opciones más claras que tuvo para derrotar a Brasil, por 2-0 y de esta forma proclamarse bicampeón del torneo.Luis García, a los 54', y Cuauhtémoc Blanco, a los 75', en jugadas de buena manufactura, escribieron la victoria tricolor.