
Con un plantel y un cuerpo técnico renovados, la Selección Mexicana hacía un paréntesis en las emocionantes eliminatorias mundialistas de la Concacaf para encarar la Copa América. Lo hizo con mentalidad ganadora y personalidad en la cancha, para avanzar a los Cuartos de Final como segundo del Grupo B, con cuatro unidades, producto de una victoria, un empate y una derrota.
El triunfo fue resonante e histórico. La oncena tricolor, dirigida por Javier Aguirre, abrió fuego contra el bicampeón Brasil el 12 de julio de 2001, en Cali, y con un gol de Jared Borgetti al minuto 5, salió avante por 1-0.Aunque Brasil, que era dirigido por Luiz Felipe Scolari, participó en la Copa América con su Selección B, el Tricolor tuvo los méritos suficientes para abollarle la corona y tener un arranque prometedor.
El empate sin goles con Paraguay sirvió para poner un pie en la segunda fase, pero el boleto se complicó al sucumbir 1-0 ante Perú.Brasil derrotó 3-1 a Paraguay simultáneamente, para dar paso a la clasificación mexicana, en una justa que no contó con la presencia de Argentina, quien decidió no participar debido a la problemática de inseguridad que imperaba en Colombia, y que estuvo a punto de provocar la cancelación del evento.
México despachó 2-0 a Chile en Cuartos de Final y 2-1 a Uruguay en Semifinales, para llegar a la Gran Final, tal y como lo conseguiría en Ecuador '93, en su primera participación.Su rival fue ni más ni menos que el anfitrión, en partido celebrado el 29 de julio de 2001, en el Estadio El Campín de Bogotá.
Colombia y México se trenzaron en reñidas acciones y el 0-0 perduró hasta el minuto 65, cuando el internacional cafetero, Iván Ramiro Córdoba, conectó de cabeza para vencer a Oscar "Conejo" Pérez y de esta forma darle el campeonato al país organizador.Nuevamente el Tricolor quedaba en el intento de ser monarca de América. Había que esperar tras años más.